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Babel Méd Music 2014

Babel_Med_2014Del 20 al 22 de marzo, se celebró en la ciudad francesa de Marsella la décima edición del forum Babel Méd Music – Forum des Musiques du Monde, considerado cómo el segundo congreso europeo de World Music, después de Womex.

Recordamos que en la pasada edición del 2013, donde el forum tuvo la coyuntura de la ciudad de Marsella como Capital Europea de la Cultura, un hecho que le llevo a tener cuotas muy altas en todas sus actividades, mientras las de este año, las cifras han retornado a números parecidos en pasadas ediciones, sin sufrir variantes significativas. Así pues la organización nos pasó las siguientes cifras; 12.000 espectadores en las tres noches de conciertos. En cuanto a acreditaciones se sumaron la de 2.000 profesionales, y en el apartado de la feria comercial, 160 stands.

El recinto que acogió el Fórum fue, como en sus anteriores ediciones, el Dock-du-Suds. Esta nave industrial reconvertida a nuevos usos se encuentra ubicada muy cerca del nuevo puerto, dentro de una zona de modernos edificios y nuevos hoteles, dónde cada vez que asistimos podemos comprobar el gran cambio urbanístico que se esta produciendo en este barrio marsellés.

En esta edición, los conciertos fueron acogidos solo en tres escenarios. El mayor de ellos, la “Salle des Sucres”, alojó a los grupos de mayor formato. En el mismo edificio, estaba el espació “Cabaret”, dónde se pudieron ver de los conciertos más acústicos y íntimos, a los más “etno electrónicos”. Mientras que el otro escenario llamado “Chapiteau”, estaba ubicado en una enorme carpa fuera del edificio.

En el apartado de conferencias, mesas redondas y presentaciones, contamos unas 20, algunas de ellas bastante concurridas y seguidas con interés, debido a la gran preocupación existente en la actual industria musical.

Entre los 34 conciertos programados, paso ahora a darles relación de los que más me cautivaron:

Del jueves 20, destacaría, el que muchos de los periodistas y programadores consideramos, a viva voz, el mejor que se realizo en esta edición, estamos hablando de Fargana Qasimova Ensemble, cuarteto liderado por la cantante Fargana Qasimova, hija del legendario músico Alim Qâsimov, figura destacada de la cultura del Azerbaiyán. La actuación que realizo esta formación durante los cuarenta y cinco minutos seguidos sin ninguna interrupción, fueron mágicos e hipnóticos, destacando por encima de todo la interpretación de Fargana.

 

Fargana Qasimova - Foto realizada por Sebastian Schutyser - Aga Khan Foundation
Fargana Qasimova – Foto realizada por Sebastian Schutyser – Aga Khan Foundation

 

Cabe destacar también los conciertos realizados por Sissy Zhou, y Mor Karbasi. La joven instrumentalista china, Sissy Zhou, especializada en la citara china, nos mostró su elegante virtuosismo con este ancestral instrumento oriental, y nos lleno de bonitos paisajes musicales. La cantante israelí residente en Sevilla, Mor Karbasi, que venia precedida de una buena prensa, se le apoda “La diva moderna del Ladino”, no nos decepcionó. Durante su actuación nos ofreció una gran variedad de canciones de su extenso repertorio, luciendo una voz clara y transparente.

 

Mor Karbasi
Mor Karbasi

 

Otros conciertos celebrados esta noche, pero sin ninguna acentuación, fueron el del músico libanés Rabih Abou-Khalil, maestro del laúd árabe; la cantante del Cabo Verde, Neuza; la formación Tuareg/argelina, Imzad; y el cuarteto finlandés de harmónicas, Sväng, entre otros.

De la actividad artística del viernes 21, que posiblemente fue la más floja del programa, destacamos la actuación del grupo de Mali, Bassekou Kouyate & Ngoni Ba. Otros artistas que pudimos ver pero que no nos aportaron nada nuevo, fueron la del cantautor italiano Gianmaria Testa, el grupo holandés Amsterdam Klezmer Band, la cantante portuguesa Lula Pena, la formación de música del Kurdistan, Nishtiman, y nos decepciono el comercial etno-pop de la cantante iraní residente en Israel, Rita. De las tres propuestas de “etno-electrónico”, Arash Khalatbari de La Reunión, el trío peruano de Dengue, Dengue, Dengue, y el bretón Klismen, ninguno de ellos nos ofreció nada creativo, aquí nos apoyaríamos a lo que dice el refrán “mucho ruido y pocas nueces”.

 

Bassekou Kouyate & Ngoni Ba
Bassekou Kouyate & Ngoni Ba

 

En las actuaciones celebradas el sábado, el panorama cambió y volvió a subir el listón de buenos conciertos. Especialmente los siguientes artistas: La formación acústica compuesta por el duo Duo Sabîl y el cuarteto de cuerda francés, Quator Béla, que nos mostraron con sensibilidad y calidad, la concordia poética musical que puede existir entre Oriente y Occidente. La espectacular puesta en escena del cuarteto vocal femenino de Kenya, Gargar. Vibramos y bailamos con el buen espectáculo Ve Zou Via, interpretado con fuerza por dos grupos polifónicos, el de la formación provenzal/occitano Lo Còr de la Plana y el cuarteto femenino, Assurd, de Nápoles. Nos gusto el cantante marsellés nacido en las Islas Comores, Ahamada Smis, acompañado de dos buenos instrumentistas, interpretó su repertorio de canciones reivindicativas y sociales.

 

Gargar - Foto de Christian Pizafy
Gargar – Foto de Christian Pizafy

 

Ya en un nivel algo inferior, Maya Kamaty de la Isla Reunión, su apuesta artística entre canción francesa y pop, fue deslucida por un desmesurado acompañamiento eléctrico, y los sudamericanos residentes en Barcelona Che Sudaka, con su rock mestizo/latino animaron la fiesta al publico más verbenero.

Los cinco premios que se repartieron durante el Babel Med de este año, fueron: Premio Babel Med y Región Provenza-Alpes-Costa Azul, para Gianmaria Testa y Rabih Abou-Khalil.

Premio “Adami” de Músicas del Mundo, para Krismenn. Premio Revista Mondomix, para Krismenn. Premio Francia de Músicas del Mundo para Gargar, y el Premio Fundación Orange, para Mor Karbasi.

El resumen, la programación del Babel Med de este año la podemos puntuar de un “notable alto”. Es de los poquísimos congresos de “world music”, diría casi único, que aun puedes descubrir nuevos artistas, o que tienes la oportunidad de ver en concierto aquellos que solo tienes como referencia sus trabajos discográficos.

En todo ello, cabe decir que el terceto directivo del festival Sami-Aubert-Chastanier, sabe funcionar compacto, con un desarrollo que le permite abrir nuevas perspectivas, y mostrar mantenerse firmes en cada edición de este Babel Med Music.

Paco de Lucia, La Cuarta Dimensión

Paco de Lucia
Paco de Lucia
Escribo bajo los efectos del mazazo tremendo de las muertes imprevistas. Me repito: “Se ha muerto Paco”, y no consigo entender qué es lo que me digo. La cabeza y las manos que se han detenido para siempre son las de un semidiós que, manteniendo con un orgullo infinito su independencia y su libertad, elevó nuestra música, el flamenco, a la cuarta dimensión de la música grande. Y lo hizo sin doblegarse, sin conceder una uña a señoritos ni a mandamases efímeros, sin deberle nada a nadie, inyectando en los flamencos jóvenes orgullo, conciencia, autoestima y fuerza suficiente para liberarse de la sumisión de las ventas y de las fiestas, de los lazos casi tribales de una cultura gris en la que hasta entonces jugaban el papel de bufón.

Abrió la puerta de una casa cerrada, se enfrentó a tormentas y a demonios. Como Ulises, hizo un viaje peligroso para que después lo hiciéramos todos. Nos salvó. Y ahora, un rayo lo ha alcanzado a la orilla del mar, ¿dónde si no iba a morir Paco? Paco, no sé qué decirte. Grande. Grande. Grande.”

Gerardo Núñez

Nota del editor. Gerardo Núñez es uno de los guitarristas más importantes de la generación post-Paco de Lucia.

Womex Cardiff 2013 • Worldwide Music Expo

la polifacética cantante local Cerys Matthews entrevistada en la feria de Wowex 2013 - Foto realizada por Yannis Psathas por
La polifacética cantante local Cerys Matthews entrevistada en la feria de Wowex 2013 – Foto realizada por Yannis Psathas
Del 23 al 27 de octubre, se celebró en Cardiff (Gales) la cita anual de la world music WOMEX (Worldwide Music Expo). Este congreso internacional itinerante cumplió en la capital galesa su decimonovena edición. Después de pasar el pasado año por una zona mediterránea, como fue Salónica (Grecia), ahora volvimos a pisar por segunda vez la Gran Bretaña – la primera vez fue Newcastle (Nortehumbría) – recreándonos de las diversas culturas musicales que existen en estas islas. Recordamos que con anterioridad a la ciudad griega, fueron sus sedes Berlín, Bruselas, Marsella, Estocolmo, Rótterdam, Essen, Newcastle, Sevilla y Copenhague.

Este magno congreso sigue siendo en cada edición, el punto de encuentro de referencia para todos los profesionales de este estilo: artistas, mánagers, productoras, discográficas, periodistas, instituciones públicas, agencias, festivales, y publicaciones.

Zona ferial de Womex 2013 - Foto realizada por Eric van Nieuwland
Zona ferial de Womex 2013 – Foto realizada por Eric van Nieuwland
En Cardiff, hemos tenido la oportunidad de ver algunos de los artistas galeses, escoceses, ingleses e irlandeses más significativos, y de contactar con los mejores profesionales de la industria de la World Music en Gran Bretaña.

Cardiff es la capital de Gales (nación integrante del RU), esta situada al sureste del país, a orillas del canal de Bristol, cerca de la frontera con Inglaterra. Tiene unos 317.000 habitantes, siendo pues la decimosexta ciudad más grande del Reino Unido. Es una ciudad bilingüe, como en todo el país, donde conviven dos lenguas oficiales, el galés y el inglés. Es el mayor eje de comunicaciones del RU, después de Londres, y debido a su industria y minería, tiene un importante tráfico en sus puertos. Asimismo se ha convertido en un atractivo centro turístico, y un lugar de peregrinación de los aficionados por el rugby, pues es una de las sedes reinas de los diferentes campeonatos y torneos de rugby europeos y mundiales que se celebran habitualmente en su imponente “Millennium Stadium”.

En esta edición del Womex fueron las instalaciones del “Motorpoint Arena”, un gran recinto ferial situado en el centro de la ciudad, las que acogieron los pequeños actos musicales, conferencias, reuniones y la gran feria comercial. A su vez, el espectacular y moderno teatro abierto el 2004, “Wales Millennium Centre”, situado al lado del puerto, acogió la gala inaugural y los “showcases”.

Concierto de apertura de Cerys Matthews - Foto realizada por Eric van Nieuwland
Concierto de apertura de Cerys Matthews – Foto realizada por Eric van Nieuwland
El balance de participación en esta decimonovena edición fue algo superior de las pasadas convocatorias. Según fuentes de la organización, las cifras totales de participación fueron de 2.250 delegados y más de 300 artistas procedentes de 100 países, 500 agencias/entidades de 50 países repartidos en 250 stands. Como indicábamos al principio, al aterrizar esta edición del Womex en Cardiff, atrajo a 550 profesionales de la música de la Gran Bretaña, siendo la delegación más numerosa del evento. Todo ello multiplico en importancia la parte comercial del certamen, que sigue siendo el punto vital de todos los profesionales del sector.

Se ofrecieron 50 showcases diferentes repartidos en 5 escenarios; 80 conferenciantes de 25 países; y 17 proyecciones en el apartado del Womex Film Market.

El cartel artístico sigue siendo de mediana calidad como anteriores ediciones. Algunos miembros del jurado de selección (los llamados 7 samuráis), no estuvieron a la altura de lo que requiere este certamen considerado el mejor del mundo.

El capítulo de conferencias y presentaciones, subió de nivel, protagonizado en su mayoría y como en anteriores años, por los temas relacionados con la industria musical, la educación, la política, el digital o la educación, entre otros.

Concierto de apertura Gwlad Y Gân - Land of Song - Foto
Concierto de apertura Gwlad Y Gân – Land of Song – Foto realizada por Yannis Psathas
La noche del miércoles 23 se celebró el tradicional acto de apertura del Womex en el suntuoso teatro “Wales Millennium Centre”, presentando un concierto creado ex profeso para esta inauguración, titulado “Gwlad Y Gân – Land of Song”, dirigido y presentado por la polifacética cantante local Cerys Matthews (conocida internacionalmente por haber sido miembro fundador del desaparecido grupo galés de pop rock de los noventa, Catatonia). Cerys, estuvo acompañada por destacados músicos y bailarines de la escena actual galesa. El espectáculo de música y danza, recreaba un viaje ilustrado a través de las profundas raíces musicales de esta nación, forjadas en los mitos y melodías ancestrales. Entre los artistas participantes pudimos ver la arpista Gwenan Gibbard, la coral masculina Treorchy Male Choir, el dúo compuesto por Delyth & Angharad Jenkins, Cass Meurig, una especialista del crwth (una especie de violín medieval galés), el dúo de “triple arpa” Robin Huw Bowen & Rhiain Bebb, la joven compañía Ballet Cymru, el grupo de danzas tradicionales Dawnswyr Nantgarw, y entre otros un trío compuesto por tres conocidos cantantes cantando una canción a capella, entre ellos Siân James. Siân, es una admirada cantante y arpista, considerada la reina de la música tradicional galesa. Justamente en el año 1995, en mi programa semanal de televisión Hidrogen (Televisión de Catalunya), tuve la oportunidad de hacer un especial dedicado a Siân, y en este Womex supuso volver a vernos. Fue un reencuentro muy emotivo para los dos.

La obertura en general estaba surtida de música tradicional algo melancólica, le falto un punto de ritmo y contemporaneidad musical, a excepción de los grupos de ballet, que estos si fusionaron tradición y modernidad.

Los showcases (muestras) de este Womex, estaban repartidos en diversos apartados; los Oficiales, los llamados “Horizons” – que estaban dedicados únicamente a los artistas seleccionados y pertenecientes a la Gran Bretaña, y los offWomex – producidos generalmente por instituciones o agencias.

Hablamos de los primeros, los showcases oficiales. El jueves 24, destacaría dos actuaciones; Por la mañana el de la cantautora y acordeonista inglesa Emily Portman Trio, flamante artista de la nueva generación del folk ingles, acompañada de la violinista Lucy Farrell y la arpista Rachel Newton, nos ofreció un bonito repertorio de sus canciones más intimas. Por la noche, Amira Medunjanin, una elegante cantante nacida en Sarajevo (Bosnia y Herzegovina), acompañada por el pianista serbio Bojan Zulfikarpasic y el contrabajista Nenad Vasilic, canto temas de su último CD “Amulet”, basado en la fusión del ancestral canto bosnio del “sevdah” con una interpretación moderna de estilo jazz. Otro artista con derecho a cita fue el maliense Sidi Touré.

De la actividad artística del viernes 25, los showcases presentados por la mañana, fueron los más interesantes del día. Vibramos a ritmo de “bluegrass”, con April Verch Band. April es una joven cantante y violinista de Ottawa (Canadá) acompañada de dos buenos músicos (guitarra y banjo) de este estilo del “bluegrass” que hace su primera aparición en un Womex. Su actuación tuvo todos los ingredientes musicales y vocales que deben surgir de este estilo, además con el componente de una exhibición de baile claque todo terreno que la Verch nos brindo en diversos temas de su repertorio. Personalmente, como un buen amante y conocedor del “bluegrass”, me lo pase en grande. A continuación pudimos ver Radik Tülüsh, un maestro en diferentes estilos musicales y en canto gutural de su lejana tierra, Tuvá, una república que forma parte de la Federación Rusa.

Por la noche nos gusto el terceto de folk contemporáneo Lau, formado por dos músicos escoceses y uno de ingles. A mencionar también el grupo húngaro Vojasa. Los albaneses de Fanfara Tirana con los ingleses de Transglobal Underground, y el dúo de la India, Ganesh-Kumaresh.

De las actuaciones oficiales del sábado 26, destacamos con sobresaliente a la cantante turca Aysenur Kolivar, que nos obsequió con una apasionada interpretación de las canciones de su último doble álbum “Aysenur Kolivar”. Otro artista destacado con muy buena nota, fue el joven grupo sueco de folk contemporáneo, Navarra, una banda que de inmediato nos cautivo y nos sorprendió por su frescor musical y elegante energía, brillando su carismática cantante Sofia Bergström. No podemos olvidar otra buena actuación del músico cretense Stelios Petrakis Quartet, especializado en la lira griega (un ancestral instrumento de cuerda). Señalamos también el concierto de Ebo Taylor (Ghana).

El único grupo español seleccionado entre los oficiales fue Flamenco Eléctrico, una propuesta musical poco innovadora de mezclar tradición y modernidad.

Los showcases llamados “Horizons”, que como hemos dicho con anterioridad, estaban dedicados a los artistas de la Gran Bretaña, con especial presencia de los galeses. Debemos hablar en primerísimo lugar de la actuación ofrecida por el dúo compuesto por la arpista galesa Catrin Finch, y el músico senegalés Seckou Keita, especializado en la kora. Su concierto nos lleno de bellos sonidos, donde se mezclaban a la perfección, la resonancia del arpa galesa y la kora senegalesa.

Otros con mención, los irlandeses de We Banjo, con su mezcla de bluegrass americano y música tradicional de Irlanda. El super grupo Kan, compuesto por cuatro virtuosos músicos de la escena británica. Nos volvió ha desencantar (ya los vimos en el Womex 2010) el grupo galés, 9Bach, una banda que viene rodeada de una muy buena critica local, pero que no pude apreciar el porque de esta fama. Su interpretación esta compuesto de canciones y baladas melancólicas, donde creo, tiene en la letra toda la importancia, dando todo el protagonismo a su cantante, mientras es pobre en recursos musicales melódicos o armoniosos. Eso si, poseen una imagen moderna, y lucen sofisticados instrumentos. En fin, es un estilo que algunos llaman de “neo-folk”, y que me recuerdan en casi todo a otros grupos que tienen un éxito desmesurado en mi ciudad.

Por último hablaremos del apartado de los offWomex, los showcases, producidos en esta ocasión por instituciones y algunas agencias. Estos estaban ubicados en un escenario improvisado de uno de los grandes “hall” del teatro, y que en algunas de las actuaciones era un total martirio de ruido por su mala ecualización. No obstante hubo excepciones, como la del gaitero gallego Xose Manuel Budiño, sin lugar a dudas una de los mejores showcases del certamen. Budiño, supo aprovechar muy bien la estancia por tierras celtas, ofreciendo un valiente y vigoroso espectáculo, apoyado por sus excepcionales músicos gallegos, como el de la joven violinista Begoña Riobo Agulla. Los allí presentes saltamos y danzamos a ritmo de los sones que nos obsequió Budiño y su grupo.

Por último, citamos a la institución del Quebec, omnipresente en los offWomex, que presento con éxito dos grupos, Bon Débarras, y el veterano Yves Lambert Trio. (excomponente y fundador de la mítica banda La Bottine Souriante). De los demás showcases que se celebraron en este lugar no hablaremos porque no tuvieron una relevancia especial.

Entre todos estos apartados del Womex en Cardiff, hubo muchísimos más artistas que presentaron sus respectivos showcases, pero para nuestro gusto, faltos de personalidad y creatividad.

La cantante galesa Sian James con el autor de este artículo, Albert Reguant
La cantante galesa Sian James con el autor de este artículo, Albert Reguant
El domingo por la mañana se celebró la ceremonia anual de entrega de premios. El Premio Honorífico del Womex 2013, fue para la orquesta cubana Los Van Van. El Premio Institucional, recayó al “Festival au Désert” de Mali. Finalmente se entregó el premio a la mejor editora discográfica, galardón que otorga anualmente la organización “World Music Charts Europe”, que fue para Riverboat Records/World Music Network (Inglaterra).

En el Womex de Cardiff, notamos una muy buena organización, como facilidad en los desplazamientos. También agradecimos un equilibrio en la calidad – precio, tanto en las comidas como en la variedad de Hoteles.

Ahora el próximo Womex en octubre del 2014, se desplazara por tierras ibéricas, concretamente en Santiago de Compostela, donde se espera una fuerte presencia de delegados portugueses, latinoamericanos y de las diferentes zonas del Estado Español. Una ocasión de oro para mostrar y promocionar la fuerte personalidad que tiene la música actual de Galicia.

ALBERT REGUANT

Aventuras musicales en el FMM de Sines

Femi Kuti. Foto: Mário Pires
Femi Kuti. Foto: Mário Pires
El Festival Músicas do Mundo, FMM de Sines, Portugal, se ha convertido en una cita obligada verano tras verano en el panorama festivalero de tierras ibéricas. Y así lo es para el equipo de Mundofonías en los últimos años. Los alicientes son muchos y entre ellos está la propia ubicación del festival, en la coqueta localidad de Sines, en la costa alentejana, a medio camino entre Lisboa y el Algarve. La ubicación de los escenarios es igualmente atractiva: el principal se sitúa dentro del recinto del castillo y el de los conciertos gratuitos a pie de playa en la Avenida Vasco de Gama (ilustre navegante que, en sus travesías hacia Oriente, debió ser de los primeros sinienses que escucho músicas de otras culturas).

Después del momento más crítico, en la edición del 2010, en que quedó reducido a 4 días por mor de la crisis, el festival ha recuperado su esplendor, gracias al apoyo del ayuntamiento y el empeño de su director, Carlos Seixas, con más de 40 conciertos a lo largo de 10 días, del 18 al 27 de julio, en esta edición del 2013. Nosotros pudimos estar en el tramo final del festival, a partir del 25 de julio y en esos días tuvimos oportunidad de disfrutar de un buen número de actuaciones, reencontrarnos con viejos amigos y gozar del ambiente festivo respetuoso y amigable que inunda la ciudad alentejana durante esos días. El lema del festival es “músicas con espíritu de aventura” y, desde luego, siempre nos descubre alguna sorpresa e incluso propuestas arriesgadas y poco usuales, que en algunos casos generan sano debate y división de opiniones.

Winston McAnuff & Fixi. Foto: Mundofonías
Winston McAnuff & Fixi. Foto: Mundofonías
Uno de los conciertos más destacados fue el que nos brindo Femi Kuti, cerrando las actuaciones en el castillo el último día, acompañado del consiguiente despliegue pirotécnico que es ya tradición en este festival para tales ocasiones. Femi desplegó una propuesta enérgica, combativa, vibrante y honesta, acompañado de un grupo motivado y entregado. Uno de los momentos grandes que pudimos vivir en el FMM.

Otro momento memorable fue el concierto de Winston McAnuff & Fixi, llamativo dúo compuesto por el vocalista jamaicano y el acordeonista francés que llenaron de entusiasmo el escenario de la playa con una música que destellaba matices de reggae, soul y musette, con el acompañamiento rítmico del beatboxer Markus. Un gratificante descubrimiento para quienes no habíamos visto a estos músicos en acción sobre el escenario.

Asif Ali Khan & Party. Foto: Mário Pires
Asif Ali Khan & Party. Foto: Mário Pires
Otras actuaciones interesantes fueron, por ejemplo, las de Asif Ali Khan & Party, desde Pakistán, con toda la pasión del qawwali en un concierto lleno de virtuosismo, que nos pareció demasiado orientado para este tipo de eventos multitudinarios, perdiendo en dinámica y matices para ganar en intensidad.

Rokia Traoré, sin embargo, desarrolló un concierto in crescendo que evolucionó desde la contención hasta los bailes del final, sin llegar al calado emotivo que en otras ocasiones nos ha mostrado.

Entre los artistas portugueses que pudimos ver destacó la actuación de los veteranos e iconoclastas Gaiteiros de Lisboa, que nos hicieron participes de su particular mundo de historias grandilocuente, épicas, paródicas y originales. Tan geniales como chocantes, sacaron a relucir su arsenal de instrumentos inusuales, jugando con singulares timbres y recias armonías vocales, sin olvidar la vena contestataria que les llevó a lanzar un alegato en contra del excesivo control policial a la entrada del recinto… que tuvo su efecto, ya que se relajó notablemente después de su actuación.

Gaiteiros de Lisboa. Foto: Mundofonías
Gaiteiros de Lisboa. Foto: Mundofonías
También pudimos ver la actuación de la fadista Cristina Branco, quien nos deleitó con una cuidada interpretación, pero nos dejó un tanto fríos emocionalmente.

Uno de los momentos que más curiosidad despertaba a priori y más discusión provocó a posteriori fue la multitudinaria actuación de la Shibusa Shirazu Orchestra, desde Japón. Un total de 26 personas sobre el escenario, desde músicos a bailarines, incluido un pintor y un VJ. La música transcurría por derroteros de jazz, funk, arrebatos ska, toques rockeros y latinos… y, entre los escasos elementos japoneses, alguna pincelada chindon. En la parte danzante estaban tres bailarines de butoh cuyos movimientos convulsos contrastaban con una bailarina de aires afrolatinos y dos chicas que parecían hacer señales aéreas con enormes plátanos, mientras el videojockey y el pintor aportaban otros elementos visuales. No dejaba de ser llamativo el cúmulo de sensaciones, pero uno no acababa de verle sentido al conjunto… ni siquiera paródico o transgresor.

Tigran Hamasyan. Foto: Mário Pires
Tigran Hamasyan. Foto: Mário Pires
Terminamos con una de cal y otra de arena. Por un lado el lamentable concierto de un Rachid Taha altanero (y un tanto tambaleante), que solo se sostuvo por la pericia de la banda… incluso en la parte vocal, de la que Rachid se desentendía cuando le parecía oportuno. Y por otro, la espléndida actuación del armenio Tigran Hamasyan, que, en principio iba a actuar con el percusionista Trilok Gurtu, quien no pudo llegar por culpa de los retrasos aéreos. Tigran, que actuó justo antes que Rachid Taha, se ganó a los miles de asistentes él solito en una actuación impecable en la que fue desde el piano solo, al uso de otros teclados, loops, procesadores de sonido, percusiones, canto, silbos y ecos.

El FMM este año ha sido, como siempre, una experiencia intensa y memorable. Y los patinazos de algunos artistas se ven sobradamente compensados por notables descubrimientos que un festival que no tuviera ese espíritu de aventura y de riesgo jamás nos brindaría.

Más información: http://fmm.com.pt

La industria del reciclaje a la vanguardia, Más vale lo (requeté) conocido que aquello por conocer

Colección de éxitos Smooth Jazz Hits
Colección de éxitos Smooth Jazz Hits
El jazz descafeinado o lo que identifican como “smooth jazz” se ha convertido en el sello gomigrafo de la música pop. En los últimos años, incapaz de sostenerse en sus propios pies, este género acude como nunca a lo pop y evade levantar su propio legado. Ese reciclaje de lo ya conocido esta al orden del día en todos los estratos de la producción cultural tanto como en la industria cinematográfica y como en la música pop que se imita a sí mismo.

El ejercicio del reciclaje es la norma. Este género que se cobija bajo el jazz contemporáneo resulta en la banda sonara de las salas de esperas, reuniones informales y salas de aeropuertos. Es como si no ameritara la atención cercana del oyente. Su naturaleza es servir de decoración para sus más connotados críticos.

Hoy, el jazz contemporáneo se reparte entre ese ejercicio de barato reciclaje y algunas manifestaciones más auténticas. Hoy varios álbumes merodean por estas comarcas. No hay dudas que como productos intentan (y lo ha conseguido) recrearse en los malabares de la publicidad. Este estilo es vapuleado hasta la saciedad por la mayoría de los críticos. Sin embargo, toda unanimidad siempre es sospechosa. El smooth jazz sigue teniendo eco en un público y siempre es inquietante saber por qué.

Hay algunas verdades que explican el fenómeno. La experiencia de apreciar esta música en directo es más gratificante que el disco mismo. Algunos de estos músicos son grandes comunicadores, interactúan con el público y son excelentes músicos. Las producciones son inmaculadas con astutos músicos que saben utilizar el estudio de grabación. Hay otras razones fuera de lo artístico que también podría explicarlo. Sin entrar mucho en su valorización, he aquí algunos lanzamientos recientes.

 David Koz and Friends - Summer Horns

David Koz and Friends – Summer Horns
David Koz and Friends – “Summer Horns” (Concord)

David Koz y los saxofonistas Gerald Albright, Mindi Abair y Richard Elliot aúnan esfuerzos. El colectivo retoma piezas populares estadounidense en los géneros del R&B, soul, funk y rock donde la secciones de metales eran impactantes. Así aderezan canciones de Sly &The Family Stone, Tower of Power, Earth, Wind & Fire, Chicago, James Brown, Stevie Wonder, Herb Albert y Blood Sweat & Tears. Las nuevas versiones resultan algo reiterativas, con pocos momentos sorpresivos pero con una sonoridad moderna y el atractivo de los metales esta latente. De todas las relecturas, es la versión de una pieza de jazz como “Take 5” (Paul Desmond) lo más provocador con la entrada de los saxofones al inicio. La pieza es impresionante. La mayoría de las piezas son harto conocidas y esa familiaridad lleva al público a identificarse y a tararear el repertorio

BWB – “Human Nature” (Heads Up)

BWB - Human Nature
BWB – Human Nature
Rick Braun (trompeta), Kirk Whalum (saxofón) y Norman Brown (guitarra) conforman BWB y siguen la práctica del reciclaje con la música de Michael Jackson y de Jackson 5. La familiaridad que tiene el oyente con el legado de Jackson lleva a la identificación inmediata con la jornada independiente de la originalidad en los arreglos. Retomar la música de Jackson está muy en boga. Hace poco ha sido reinterpretado por Enrico Rava y Joey de Francesco, entre otros tantos.

Lo que hace BWB es darle unos giros fuera de su ritmo original a las piezas. Por ejemplo, la canción “Human Nature” trata de tomar otra vereda fresca en un tempo lento con la intérprete Sheléa. “Beat it”, por otra parte, toma un giro de ska. Otra como “Shake your body” tiene ese golpe rítmico contagioso con un montuno de piano. No importa, al final el oyente queda enganchado con la melodía conocida. Y cuando se mira el aporte, poco queda para destacar desde el ángulo jazzístico, pero desde el lado pop estos temas se rejuvenecen al igual que los de Dave Koz.

Jeff Lorber Fusion – “Hacienda” (Heads Up)

El tecladista Jeff Lorber es uno de los pocos jazzistas contemporáneos que concita nuestra atención. Sus trabajos circundan la frontera de un jazz moderno ingenuo y audaz y otro apagado e insípido. Siempre nos garantiza algo que valga la pena. Y cuando vuela alto, se convierte en un merecido abanderado del jazz fusión.

Jeff Lorber Fusion - Hacienda
Jeff Lorber Fusion – Hacienda
El soporte de Lorber es el bajista Jimmy Haslip y el saxofonista Eric Marienthal junto unos refuerzos de probada calidad como Jean Luc Ponty, Vinnie Colaiuta, Dave Weckl, entre otros.

El hervidero vivaz de “Corinaldo” es contagioso, con una guitarra vibrante y penetrante. David Mann dispara una sección de vientos certera y Lorber retoza con el teclado y luego dispara la claridad sonora del piano.

Otro tema a destacar es “King Kong” que se nutre de una percusión africana sintética, los guiños del teclado bullen por doquier de fascinante manera, entra el violinista francés Jean Luc Ponty y el espacio se llena con marimba en el fondo de Ed Mann. Sin embargo, Lorber nos deja esperando por más en los otros temas. Es un eterno amagar y no dar.

En resumen, llover sobre mojado es la característica de la industria del consumo. Y aunque guerra avisada no mata soldado, pocos se darán por aludidos.

Brosella Folk & Jazz: longevo y pujante

El público se acomoda en el estupendo entorno del Teatro Verde (Théâtre de Verdure / Groentheater) – Foto: Mundofonías
El público se acomoda en el estupendo entorno del Teatro Verde (Théâtre de Verdure / Groentheater) – Foto: Mundofonías
Treinta y siete ediciones lleva ya este festival, que se dice pronto, fiel a su formato de ofrecer dos jornadas diferenciadas y complementarias: una dedicada al folk y otra al jazz, en el entorno encantador y al aire libre del Teatro Verde, situado en el Parque Osseghem de Bruselas, muy cerquita del famoso Atomium. Nosotros tuvimos la oportunidad de asistir a la primera de las jornadas de este año, la folkie, que tuvo lugar el 13 de julio, y que fue una larga tarde-noche repleta de buenas actuaciones que se fueron alternando en los dos escenarios del festival, el del propio Teatro Verde y otro más pequeñito situado en las inmediaciones.

La cosa empezó prontito, a eso de las 3 de la tarde, con la actuación del numeroso grupo belga Olla Vogala, dirigido por el violinista Wouter Vandenabeele, que ofreció un interesante recital en el que su concepto camerístico enlazaba con ecos de tradiciones europeas y orientales, entretejiendo sonoridades muy originales.

Jorge Pardo fue el invitado de lujo en el proyecto del bajista Serge Dacosse. – Foto: Mundofonías
Jorge Pardo fue el invitado de lujo en el proyecto del bajista Serge Dacosse. – Foto: Mundofonías
Más tarde le llegó el turno al bajista, también de la tierra, Serge Dacosse, con su proyecto de acercamiento al flamenco, acompañado de músicos belgas y españoles, que contó con un invitado muy especial: el gran flautista y saxofonista Jorge Pardo, que con su fértil imaginación improvisadora hizo las delicias del personal que, a esas horas de la tarde, se las tenía que ver con un sol y un calor propio de latitudes más meridionales.

A continuación pudimos disfrutar una vez más con el arte de Sam Lee y su original y exquisito acercamiento a las canciones tradicionales británicas, con especial querencia a las de los gitanos y la gente más viajera. Con un original instrumentarium que incluye desde la shruti box de la India a un gigantesco koto japonés, pasando por trompeta, violonchelo, arpas de boca y percusiones variadas, Sam Lee volvió a confirmarse como una de las propuestas más interesantes y frescas que el folk británico ha dado en los últimos años.

El inglés Sam Lee encantó al público con su elegante acercamiento al folk británico. – Foto: Mundofonías
El inglés Sam Lee encantó al público con su elegante acercamiento al folk británico. – Foto: Mundofonías
Como es bastante habitual en el Brosella, Sam Lee contó con un invitado, el cantante Thomas McCarthy, cantante popular cuyas raíces están entre los nómadas irlandeses (los “Irish travellers” o “tinkers”), cuyas interpretaciones, sin acompañamiento instrumental, rompieron un tanto el ritmo del concierto y quizá hubieran demandado otro tipo de recinto o presentación.

Seguidamente, también desde las islas, tres violines, los de Eliza Carthy, Bella Hardy y Kate Young, y una viola, la de Lucy Farrell, entablaron un vivaz diálogo sobre el escenario. Eliza Carthy tuvo una complicación de salud que le impidió estar en la edición del 2002, como se había anunciado, pero este año pudo quitarse la espinita en esta formación tan femenina y “cordainera”, que dirían los Hermanos Cubero. Influenciado también de aires norteños e irlandeses, junto a los de otros folklores y músicas, le llegó el turno después al joven trío belga Green Moon, que se arropó a base de bien con nada menos que 12 invitados que abarrotaban el escenario, de entre lo más granado del folk y músicas afines del país, incluyendo a algunos papás de los músicos del trío, como el violinista irlandés afincado en Bélgica Kieran Fahy, padre de Lorcan Fahy, o Thierry Crommen, armonicista, que acompañó a su vástago Téo.

De Temps Antan, desde Quebec, no dejaron respiro al personal bailón. – Foto: Mundofonías
De Temps Antan, desde Quebec, no dejaron respiro al personal bailón. – Foto: Mundofonías
Si ya el nivel era elevado, la chispa electrizante la pusieron las dos últimas bandas de la noche. El último concierto en el escenario pequeño corrió a cargo del trío quebequés De Temps Antan, que no dejó respiro a los entregados asistentes, haciendo gala de una excelente conjunción y técnica. Compuesto por miembros y ex-miembros de La Bottine Souriante hicieron vibrar y bailar al respetable a base de violín, concertina, armónica, guitarra y otras cuerdas, más la imprescindible y enérgica percusión zapateada de la música de Quebec.

Y para terminar, los portugueses Melech Mechaya y su peculiar e irresistible visión de la música klezmer. Ellos conciben sus espectáculos como una fiesta donde la gente disfruta de buena música, se divierte con sus continuos gags, y participa constantemente, incluso subiéndose del escenario, como se ve en la foto. Para la ocasión, contaron con una invitada de lujo, Mísia, con la que interpretaron cuatro piezas, incluyendo algún estreno, como la canción sefardí ‘Adió, kerida’. Pero ellos solitos se las valieron para marcarse un fin de fiesta inmejorable, con buena parte del público bailando hasta casi perder el sentido.

Melech Mechaya, desde Lisboa: un inmejorable colofón festivo. – Foto: Mundofonías
Melech Mechaya, desde Lisboa: un inmejorable colofón festivo. – Foto: Mundofonías
En definitiva, ha sido una espléndida experiencia disfrutar de nuestro primer Brosella en la capital belga… ¡y que no sea el último! Y un lujazo degustar su excelente programación y comprobar la gran vitalidad de un longevo festival, impulsado por Henri Vandenberg y todo su equipo, en el que arrima el hombro desinteresadamente mucha gente del mundillo (¡el que preparó la cena para los músicos era el director de un centro cultural!), lo cual ya nos gustaría ver en otros parajes más cercanos. ¡Larga vida al Brosella!

Más información sobre el festival: brosella.be/eng

Borneo III: Sarawak natural

Llegando a la isla de Talang-Talang Besar, santuario de las tortugas marinas  - Foto: Mundofonías
Llegando a la isla de Talang-Talang Besar, santuario de las tortugas marinas – Foto: Mundofonías
El Departamento de Turismo de Sarawak ofreció la posibilidad de que un grupo de periodistas de los que asistimos a la Borneo World Music Expo y el Rainforest World Music Festival realizáramos un recorrido de dos días por algunos de los parajes naturales del país.

El primer día nos trasladamos a la isla de Talang-Talang Besar, un santuario para la reproducción de tortugas marinas. El acceso a esta pequeña isla, que forma parte del parque nacional de Talang-Satang, está estrictamente controlado: hasta hace poco no se podía visitar y hoy se hace en grupos que no superan las 6 personas. Los visitantes de estas islas de las tortugas no van solo a ver el paisaje ni a contemplar a los animalitos, sino que deben involucrarse en la tarea que realiza el personal de la Corporación Forestal de Sarawak (Sarawak Forestry), entidad oficial encargada de gestionar estos espacios naturales.

En la isla de Talang-Talang Besar - Foto: Mundofonías
En la isla de Talang-Talang Besar – Foto: Mundofonías
Cuando llegan las 6 de la tarde, poco antes de la puesta de sol, ya no está permitido el acceso a la playa, con objeto de permitir que las tortugas accedan a ella sin interferencias para depositar sus huevos. Ya caída la noche, la tarea consiste en localizar las tortugas que han ido llegando y señalizar los lugares de puesta, para así localizarlos una vez que regresen al mar. Después hay que cavar para recuperar los huevos y ponerlos a salvo de posibles predadores.

En otro espacio en la playa, vallado y habilitado a modo de criadero, se vuelve a cavar un agujero en el suelo similar al que hizo la tortuga, de algo más de medio metro de profundidad, para depositar allí los huevos.

Los huevos de la tortuga marina que pusimos a salvo - Foto: Mundofonías
Los huevos de la tortuga marina que pusimos a salvo – Foto: Mundofonías
Una vez recubierto con arena el agujero, se coloca una pequeña cerca que impida el acceso de predadores y que se escapen también las tortuguitas que saldrán a la superficie al cabo de un mes. De este modo, cuando esto ocurre, es posible llevar un registro de las tortugas nacidas en cada nido, que luego son trasladadas a la orilla, para que alcancen ellas mismas el mar, con la última precaución de revisar la zona previamente para evitar la presencia de posibles predadores, como el llamado cangrejo fantasma.

El hecho de dejarlas en la arena y que ellas recorran un trecho para alcanzar el mar en lugar de depositarlas directamente en él tiene que ver con el proceso de impronta, que hace que puedan recordar, localizar y volver muchos años después a la isla donde nacieron.

Adentrándonos en la selva, en el Parque Nacional Bako - Foto: Mundofonías
Adentrándonos en la selva, en el Parque Nacional Bako – Foto: Mundofonías
Fue particularmente emocionante extraer y poner a buen recaudo los 111 huevos que depositó nuestra tortuga y también llevar a las tortuguitas recién nacidas a la orilla para que pudieran alcanzar a salvo las aguas del Mar de la China Meridional. Después deberán nadar durante 36 horas seguidas hasta alcanzar los límites del arrecife de coral, donde podrán proveerse de la alimentación necesaria para iniciar con fuerza los muchos años de aventura marina que tendrán por delante.

Al día siguiente tuvimos la oportunidad de visitar otro parque nacional, el de Bako, el más antiguo del territorio, donde se conservan ejemplos de prácticamente todos los ecosistemas del país, exceptuando el de montaña. Ya fuimos advertidos de que la contemplación de la fauna salvaje no iba a entrañar grandes dificultades, dado que los animales están acostumbrados a la presencia humana y no se asustan fácilmente, por lo que era frecuente cruzarse con jabalíes barbudos y macacos. Más esquivo era el icónico mono narigudo, endémico de la isla de Borneo, aunque también se dejó ver a lo lejos.

Fueron, sin duda, maravillosas experiencias: participar en la tarea de recuperación de las tortugas marinas, poder bucear por los coloridos bancos de coral, contemplar la exuberante fauna y vegetación de la isla. Claro está que el propósito era ofrecer una imagen de política proteccionista avanzada y eficaz, con iniciativas indiscutiblemente loables, como la protección de la tortuga marina, antaño expoliada y todavía amenazada. Pero si miramos y escuchamos un poco más allá de los espacios protegidos y del discurso oficial, la realidad es mucho más preocupante, con una imparable deforestación, sin que falten tampoco las denuncias de implicación de altos cargos ligados a las instituciones, ni denuncias también de abusos hacia las comunidades indígenas y de destrucción de su entorno y medios de vida, así como casos de censura a periodistas que han informado de estos hechos.

Jabalí barbudo en la playa. Parque Nacional Bako - Foto: Mundofonías
Jabalí barbudo en la playa. Parque Nacional Bako – Foto: Mundofonías
De hecho, sobre todo en los primeros días de nuestra estancia, pudimos respirar la deforestación. Las humaredas levantadas por los incendios provocados en la vecina isla de Sumatra, en Indonesia, dispararon las alarmas, llegándose a niveles de riesgo para la salud pública, no solo en zonas de la propia Indonesia, sino también en Singapur, anegada durante días por el humo, así como diferentes en ciudades y regiones de la Malasia peninsular, Malaca y Johor Bahru entre ellas. Dichos incendios, la mayoría provocados, tienen lugar todos los años en la temporada seca, pero este año han alcanzado máximos históricos. En estos últimos años, la fiebre deforestadora se ve impulsada por la expansión de las plantaciones de palma aceitera, destinada principalmente a la producción de biodiésel. Como oímos comentar a un portavoz indígena: “vivimos en la triste paradoja de ver cómo nuestro entorno es destruido… para fabricar un combustible supuestamente verde”.

Esperamos que iniciativas ya consolidadas como el Rainforest World Music Festival o la recién nacida Borneo World Music Expo, con lo que suponen de intercambio y conocimiento mutuo, incluyendo la apreciación por parte de los visitantes de las culturas y las maravillas naturales de aquellas tierras, contribuyan a que Sarawak emprenda decididamente una política integral de defensa de la naturaleza, no solo en las áreas protegidas, y siga siendo un lugar donde pueblos, lenguas y expresiones tan diversas puedan ser respetadas y seguir conviviendo, desarrollándose y enriqueciéndose.

Lée los dos artículos anteriores:

Borneo II: Rainforest World Music Festival

Borneo I: Borneo World Music Expo

Borneo II: Rainforest World Music Festival

Vista de la selva desde una de las casas comunales de la Aldea Cultural de Sarawak - Foto: Mundofonías
Vista de la selva desde una de las casas comunales de la Aldea Cultural de Sarawak – Foto: Mundofonías
Este festival es, sin duda, uno de los más atractivos del planeta, dado que, al propio interés de la programación se une el hecho de realizarse en un entorno fantástico. Se trata de la Aldea Cultural de Sarawak, ubicada junto al monte Santubong y la playa de Damai, a pocos kilómetros de Kuching, la capital del estado, y rodeada por la selva pluvial ecuatorial a la que hace referencia el nombre del festival.

La Aldea consiste en un recinto dominado por un lago central, en torno al cual se disponen construcciones propias de los diferentes pueblos que habitan el territorio: melanau, iban, orang ulu, penan, bidayuh, malayo, chino… Muchas de ellas son las llamadas longhouses: casas comunitarias construidas en madera donde conviven varias familias e incluso comunidades enteras, espléndidos ejemplos de arquitectura tradicional que se pueden contemplar y recorrer.

Juk Wan Emang, con la flauta nasal del pueblo kayan - Foto: Mundofonías
Juk Wan Emang, con la flauta nasal del pueblo kayan – Foto: Mundofonías
Este año se cumplía la decimoquinta edición de este festival, entre los días 28 y 30 de junio, con un buen número de conciertos y talleres. Las primeras actividades del festival tuvieron lugar desde el mediodía del viernes 28, con los talleres vespertinos impartidos por los músicos participantes en el festival y que fueron de temática muy variada lo largo de esos tres días: danza, canto, encuentros de instrumentistas de diversos grupos y orígenes, cuentos tradicionales… Uno de los más interesantes a los que pudimos asistir fue el taller de gamelán impartido por el grupo malayo Rhythm in Bronze, que no dudó en poner sus instrumentos a disposición del público para intentar jugar a reproducir los diálogos sonoros de este tipo de formaciones instrumentales.

Los conciertos tenían lugar a partir de las 7:30 de la noche, cuando el sol ya había caído, como sistemáticamente hace durante todo el año a la misma hora en esta zona tan cercana al Ecuador: hacia las siete menos cuarto. El primer día se inició con una serie de cantos indígenas de bendición y bienvenida que dieron paso a una breve actuación de Juk Wan Emang, anciano intérprete de un muy original instrumento, la flauta nasal del pueblo kayan, seguido del grupo Lan E Tuyang, también representante de la cultura de la isla, concretamente de los olang ulu, y portadores de uno de los instrumentos musicales característicos de aquellas tierras: el laúd sape.

Chet Nuneta nos trajeron canciones de todo el mundo - Foto: Mundofonías
Chet Nuneta nos trajeron canciones de todo el mundo – Foto: Mundofonías
Llegó el turno de los ya citados Rhythm in Bronze, renovadores del gamelán y venidos desde la Malasia peninsular, para continuar con una actuación realmente memorable: Chet Nuneta. En un formato eminentemente vocal, sostenido por enérgicas percusiones, el grupo francés nos hizo viajar por tradiciones musicales de todo el mundo: desde China a África, pasando por el Mediterráneo y el Mississippi, sevillanas corraleras incluidas, en unas interpretaciones impecables y vibrantes, combinadas con una muy bien trabajada, dinámica y hasta coreográfica puesta en escena.

Llegaría más tarde el momento de echar un pie con la propuesta sabrosa y auténtica de Beto Jamaica, coronado como rey del vallenato, y su bien trabajada selección de ritmos de raíz colombiana, a la que siguió la más calmada actuación del músico de origen greco-turco y afincado en Austria Alp Bora.

Los australianos Nunukul Yuggera - Foto: Mundofonías
Los australianos Nunukul Yuggera – Foto: Mundofonías
Los cantos de los pueblos austronesios se volvieron a dejar oír, esta vez de la mano de la formación australiana Nunukul Yuggera, que ofrecieron un muy interesante recital de canto, danza y didgeridoo, con ritual de encendido de fuego incluido, por medio del ancestral y trabajoso método del frotamiento de palitos. Nunukul Yuggera es una formación de chicos jóvenes que han redescubierto y dignificado su cultura, y la muestran orgullosos por el mundo adelante, en un espectáculo sumamente dinámico y atractivo. Fue otro de los momentos importantes, sin duda, de este festival.

Cerraron la noche los irlandeses Kíla en una actuación que explotaba, un tanto a piñón fijo, la combinación otrora novedosa entre los ritmos y melodías tradicionales y la peculiar forma de entonar de Rónán Ó Snodaigh,

Llegados al segundo día, de nuevo las músicas tradicionales de Sarawak abrieron la serie de actuaciones, con Maya Green, al sape y los muy interesantes Madeeh, que tañían unas cítaras muy especiales, llamadas pratuokng, la única cítara sin cuerdas que conozco, ya que consta de una serie de tiras de bambú afinables, que son golpeadas por unos palillos. Siguió otro grupo local, la Shangyin Chinese Chamber Orchestra y su representación de músicas tradicionales chinas, que también es una parte importante de la cultura de la isla, por la numerosa población de ese origen, junto con elementos autóctonos, como el ya mencionado laúd sape.

Dizu Plaatjies & The Ibuyambo Ensemble, desde Sudáfrica, ofrecieron una vibrante actuación - Foto: cortesía Sarawak Tourism Board
Dizu Plaatjies & The Ibuyambo Ensemble, desde Sudáfrica, ofrecieron una vibrante actuación – Foto: cortesía Sarawak Tourism Board
Después actuó otro grupo al que también habíamos visto ya en la Expo en Kuching, los indonesios Rafly Wa Saja, para dar paso a otro de los momentos electrizantes del festival, con la poderosa presencia escénica de Dizu Plaatjies & The Ibuyambo Ensemble, desde Sudáfrica, pero interpretando también músicas de todo el continente negro e islas aledañas, desbordando energía rítmica, vocal y danzante, con numerosas referencias, puño en alto, al doliente Nelson Mandela. Para el que suscribe esta crónica, allí tuvo lugar un momento de especial emoción, al dirigir la mirada sucesivamente al escenario y al público, y observar esos rostros tan diferentes del observante y también entre sí: gentes africanas, por un lado, asiáticas y austronesias por otro, vibrando al unísono con estas músicas y ritmos de pálpito popular. Fue una fulgurante revelación de que, por encima (o, casi mejor habría que decir, por debajo) de las diferentes creencias, culturas e incluso enemistades, late un corazón común, que abriga la posibilidad de un mundo posible donde el respeto y el entendimiento triunfen sobre la guerra y la opresión.

Siguió la actuación de los Pine Leaf Boys, desde Luisiana, que brillaron en sus momentos más cajun y zydeco y decayeron en otros de rock más convencional y, finalmente Kries, desde Croacia, con su caballero de la triste figura al frente, Mojmir Novaković, cerraron la noche con su folk-rock gótico un tanto monótono.

Mohsen Sharifian & The Lian Band, desde Irán - Foto: Mundofonías
Mohsen Sharifian & The Lian Band, desde Irán – Foto: Mundofonías
Y llegamos al tercer día, el 30 de junio, que se abrió, al igual que los anteriores, con breves actuaciones de grupos locales, en este caso el tumultuoso conjunto de percusiones Gema SLDN-SCV, y, de nuevo, Lan E Tuyan. Y le llegó el turno a Mohsen Sharifian & The Lian Band, con quienes ya habíamos vibrado el año pasado en el WOMEX de Salónica, y que es una de las pocas formaciones que se atreven a girar internacionalmente desde Irán, llevando las danzas tradicionales de su tierra de Bushehr, en el sur del país. Mohsen nos acercó el sonido de la gaita nay-anban y del oboe de cuerpo doble nay-jofti, y a través de él y de sus músicos pudimos conocer de primera mano la difícil situación de los músicos en su país, la imposibilidad de realizar en él actuaciones públicas y cómo la expresión cultural de las mujeres está directamente prohibida.

A continuación llegó la actuación de Spiritual Seasons, desde Ucrania, con un tratamiento bastante convencional de músicas y canciones irlandesas y de otras procedencias europeas, dando paso a una nueva y vibrante actuación de la troupe coreana Palsandae, que dejaron atónito al respetable con sus acrobacias y coordinación danzante y ejecutante.

La fiesta de los daneses Habadekuk - Foto: cortesía Sarawak Tourism Board
La fiesta de los daneses Habadekuk – Foto: cortesía Sarawak Tourism Board
Nunukul Yuggera repitieron también ese día con una breve actuación de 20 minutos, dejando el ambiente a punto para el casi-fin-de-fiesta con los daneses Habadekuk, que exploraron la faceta más bailable y festera de las músicas nórdicas con gran efectividad. Tras ellos, el escenario se llenó con músicos de casi todos los grupos en un finale que pretendía (y conseguía) tener más de colorista y catártico que de musicalmente refinado.

Así transcurrieron tres días de músicas globales en un lugar realmente paradisíaco, sumados a los otros tres de la Expo en Kuching y otro intermedio en el que incluso tuvimos la oportunidad de dejar plantados unos arbolitos, dos ejemplares de cassia fistula, que ahora crecen en suelo borneano. Ya llevábamos acumulado un bagaje importante de imágenes, sonidos, encuentros, sensaciones y amistades. Pero lo cosa no terminaba ahí, porque todavía pudimos disponer de un par de días más para disfrutar de algunas maravillas naturales de aquella tierra, pero eso ya lo contaremos en nuestra próxima entrega.

Lee la primera parte: Borneo I: Borneo World Music Expo

Borneo I: Borneo World Music Expo

Lan E Tuyang, con el laúd sape característico de Sarawak - Foto: cortesía Sarawak Tourism Board
Lan E Tuyang, con el laúd sape característico de Sarawak – Foto: cortesía Sarawak Tourism Board
El equipo de Mundofonías ha tenido el placer de desplazarse hasta la lejana isla de Borneo, a unos 12.000 kilómetros de nuestra ubicación habitual en Madrid, para asistir a la primera edición de la Borneo World Music Expo, la decimoquinta del Rainforest World Music Festival y a visitar algunas de las maravillas naturales de Sarawak, por invitación del Departamento de Turismo de este estado federal perteneciente a Malasia. Por ello, vamos a dividir nuestro relato de esta experiencia en tres entregas, empezando ya por la primera edición de la Borneo World Music Expo.

Viajar hasta Borneo no es moco de pavo: desde Madrid, 24 horas por lo menos entre vuelos y conexiones en los aeropuertos no hay quien te los quite, y eso si no te toca alguna espera de 7 horas, como me ocurrió a la vuelta, o que algún retraso te haga perder la conexión y tengas que hacer noche en alguna ciudad, como le pasó de vuelta a su Nueva York al director de la Borneo World Music Expo, Gerald Seligman. Gerard fue uno de los fundadores y director del Womex y ha impulsado mil y una historias musicales y viajeras, desde el subsello Hemisphere de Emi hasta la dirección de la National Recording Preservation Foundation, dependiente de la Biblioteca del Congreso estadounidense.

Sarawak es uno de los estados de la Federación Malaya, junto con Sabah, situado también al norte de la isla de Borneo, y la Malasia peninsular, donde se sitúa la capital, Kuala Lumpur. Sarawak y Sabah, ocupan algo más de un cuarto de la superficie de la isla, la tercera más grande del mundo y la primera de Asia, quedando el resto bajo jurisdicción indonesia, a excepción del rico sultanato de Brunéi, que apenas supone un 1% de la superficie isleña.

Charlando con Gerald Selligman, director de la Borneo World Music Expo - Foto: cortesía Sarawak Tourism Board
Charlando con Gerald Selligman, director de la Borneo World Music Expo – Foto: cortesía Sarawak Tourism Board
En Sarawak, junto al importante porcentaje de población de origen malayo, chino y el más reducido de origen indio, son los pueblos originarios de Borneo, como los iban, orang ulu, melanau, bidayuh y otros, los que constituyen el grupo demográfico más numeroso. Si bien la religión mayoritaria y oficial de Malasia es la musulmana, en Sarawak son más numerosos los cristianos, habiendo una importante presencia de los cultos taoísta y confucionista entre la población de origen chino, e hinduista, entre la de origen indio. La libertad religiosa está teóricamente tolerada, aunque en la práctica se encuentra restringida, ya que, por ejemplo, los habitantes de etnia malaya son considerados directamente musulmanes por la Constitución y solo por el dictamen de un tribunal islámico, alegando causas “justificadas” pueden abandonar dicha religión.

Interesantes fusiones indias con Oikyotaan - Foto: cortesía Sarawak Tourism Board
Interesantes fusiones indias con Oikyotaan – Foto: cortesía Sarawak Tourism Board
En este 2013 y en los días previos a la celebración del Rainforest World Music Festival, se celebró la primera edición de la Borneo World Music Expo en la ciudad de Kuching, un evento que, siguiendo los pasos de grandes ferias mundiales como el Womex y otras de carácter regional, pretende convertirse en referencia para músicos, programadores, festivales e instituciones en esta parte del Globo. Además de ponencias, conferencias, debates y otros actos, hubo ocasión de disfrutar de las presentaciones musicales que tuvieron lugar durante los tres días de la expo, entre el 24 y el 26 de junio.

En la primera velada se presentaron tres actuaciones bajo el epígrafe de la Noche Cultural de Sarawak, con la presencia de Lan E Tuyang, que nos acercaron sus composiciones basadas en la tradiciones del pueblo kenyah, incorporando uno de los instrumentos tradicionales de la isla que ha sido elevado a la categoría de icónico, el laúd sape (pronunciado “sapé”). Tras ellos les llegó el turno a la Highland Bamboo Band, agrupación que nos brindó una propuesta, un tanto deslavazada, basada en las flautas de bambú, interesante desde el punto de vista organológico por la variedad de flautas utilizadas, pero de escaso interés artístico.

Rhythm in Bronze, desde Malasia, nuevos lenguajes para el gamelán - Foto: cortesía Sarawak Tourism Board
Rhythm in Bronze, desde Malasia, nuevos lenguajes para el gamelán – Foto: cortesía Sarawak Tourism Board
Finalmente, la Bisayah Gong Orchestra nos ofreció una interesante muestra de la cultura de las orquestas de metalófonos de la comunidad bisayah, que ellos se afanan en recuperar y reavivar. El cierre de esa noche nos lo ofreció un interesante grupo venido desde Bombay, Oikyotaan, incorporando elementos de las músicas clásicas y populares indias, junto con aires urbanos y una presencia importante del elemento baul bengalí.

El 25 de junio nos trajo la actuación de Rhythm in Bronze, grupo de la Malasia peninsular que también coloca en primer plano los gongs y otros metalófonos del gamelán, creando nuevas músicas para esta antigua tradición, con un resultado más que interesante. Más tarde pudimos ver la actuación de Shangyin Chinese Chamber Orchestra, desde la propia ciudad de Kuching, que interpreta músicas de la tradición china, malaya y de otros pueblos de Borneo en formato de ensemble de música tradicional china (dizi, pipa, erhu…), con la original inclusión del sape borneano, tocado con gran maestría por Eugene “Sape” Kuek.

Talago Buni, una fascinante sorpresa desde Indonesia - Foto: cortesía Sarawak Tourism Board
Talago Buni, una fascinante sorpresa desde Indonesia – Foto: cortesía Sarawak Tourism Board
A continuación asistimos a la que fue para nosotros y para muchos de los presentes la actuación más mágica y sorprendente de todos estos días en Borneo. Se trata del grupo Talago Buni (“El sonido del lago”… sospechamos que la palabra “talago” deriva de alguna manera del gallego-portugués “lago”, como muchas otras palabras en las lenguas de la zona, como en malayo “sekolah” de “escola”, o “bendera” de “bandeira”). Talago Buni proceden de la población minangkabau de Sumatra Occidental, en Indonesia, y su música tan pronto suena a las raíces de su tierra como nos sorprende con inesperados giros de difícil geolocalización, en una sucesión de sorpresas impecablemente ejecutada tanto a nivel vocal como instrumental. Sin duda, de lo más original y palpitante que ha llegado a nuestros oídos en los últimos tiempos.

Beringing Emas, de Malasia: música, teatro y danza - Foto: cortesía Sarawak Tourism Board
Beringin Emas, de Malasia: música, teatro y danza – Foto: cortesía Sarawak Tourism Board
La noche acabó con el grupo AkashA, ubicado en la capital malaya, Kuala Lumpur, pero del que forman parte también por dos músicos australianos. Después del impacto de Talago Buni, la mezcolanza ligera de sonidos indios, flirteos flamencos, devaneos jazzies, citas clásicas, reminiscencias new age y otros elementos orientales y occidentales en la actuación de AkashA, si bien destilaba virtuosismo instrumental, se nos antojó demasiado light y previsible.

El último día de conciertos en la Borneo World Music Expo nos brindó la oportunidad de sumergirnos de nuevo en el sonido del gamelán, con los malayos Beringin Emas, en una actuación teatralizada de gran colorido y participación del público. Posteriormente, Sandip Chaterjee, venido desde Calcuta, desplegó sus habilidades sobre las cuerdas del santur, interpretando un raga de la tradición indostánica, dando paso después a la tempestad sonora y coreográfica de Palsandae, desde Corea, un auténtico prodigio de energía, sensibilidad y acrobacia, donde todo tipo de percusiones no dejaban de sonar ni un segundo en medio de cabriolescas piruetas y complejos movimientos escénicos.

Los coreanos Palsandae, acrobacia y emoción - Foto: cortesía Sarawak Tourism Board
Los coreanos Palsandae, acrobacia y emoción – Foto: cortesía Sarawak Tourism Board
Terminó la noche con la actuación de Rafly Wa Saja, desde la región de Aceh (pronúnciese “Aché”), al norte de la isla de Sumatra. La expectativa creada y el atractivo de la peculiar voz e inflexiones de Rafly, junto con la destreza y expresividad de la flauta suling a cargo de Saat Syah, quedó un tanto diluida en canciones que se prolongaban más de lo necesario, perdiéndose en solos de guitarra y bajo que no aportaban gran cosa.

Y así transcurrieron esos días en Kuching, muy interesantes en cuanto a descubrimientos musicales y también por la oportunidad de estar en contacto e intercambiar impresiones e ideas con músicos, programadores de festivales, activistas culturales y periodistas de todos los rincones del mundo, especialmente del Sudeste Asiático, India y Extremo Oriente. Pero aquí no acaba nuestro relato: en la próxima entrega hablaremos del Rainforest World Music Festival.

Panderos iraníes, ritmos de Bissau y fusión Malaya, lo mejorcito del dia 2 del Penang World Music Festival 2013

Niños tocando los tambores taiko de Japón en el taller de Dagaya – Foto realizada por Angel Romero
Niños tocando los tambores taiko de Japón en el taller de Dagaya – Foto realizada por Angel Romero
El último día del Penang World Music Festival fue el domingo, 31 de marzo de 2013. La conferencia de prensa diaria contó con la presencia de los 6 artistas restantes. Los temas que se trataron fueron la conexión entre la música y la danza en el repertorio de los grupos, la conexión con la espiritualidad, como conseguir que la gente joven se interese por la música tradicional en una era de pop global y como afectan los viajes internacionales a los instrumentos musicales, especialmente cuando se trasladan a climas muy diferentes.

El primer taller de la tarde volvió a traer los tambores impresionantes taiko de Dagaya. Los músicos japoneses proporcionaron una experiencia interactiva para el público que incluía a un gran número de niños. Tetsuro Suzuki, Shinichi Tsuzuki, Noriko Nanahara, Hideyuki Saito, Yoichi Honda, Naomi Shibata, Jun Fukuto, y Naomi Yoshiie hicieron varias demostraciones con varios tambores taiko así como con las flautas shakuhachi y shinobue, y el shamisen, que se asemeja a un banjo. Los espectadores tuvieron la oportunidad de tocar los tambores taiko más grandes.

Taller de percusión en el Penang World Music Festival – Foto realizada por Angel Romero
Taller de percusión en el Penang World Music Festival – Foto realizada por Angel Romero
A los tambores de Japón le siguieron los instrumentos de varias partes del mundo, incluidos el yembe, panderetas, darbuka, cajón y el pandero cuadrado portugués poco conocido llamado adufe que suele ser interpretado por mujeres. El adufe tiene sus raíces en las regiones de Beira y Trás-os-Montes. Este pandero es de origen árabe y poco corriente en el resto de Europa. Además de en Portugal, este tipo de pandero cuadrado también se encuentra en Peñaparda (Salamanca, España) y la zona de León de España; ambas tienen frontera con Portugal. Hugo Osga de Mu mostró como se toca la pandereta en Galicia (España), Portugal y Oriente próximo. La cantante portuguesa Helena Madeira, de MU, se unió a los percusionistas para cantar acompañada por el adufe.

El título del taller dedicado al canto fue Beautiful Vocals (Voces preciosas) y mostró las tradiciones de las Filipinas, Portugal, Bulgaria, Bali, Saba, e Irán. Las participantes fueron María Carolina Bello de Kalayo, Helena Madeira de MU, Asfah Jumrin de Rimba, Marina Sulistyowati de Saharadja, Iliyana Naydenova y Sanka Grozdanova de Oratnitza/Kipri, así como Maryam Hatefolhosseini y Mona Kaveh Ahangari de Nasout. La pasión e intensidad de algunas de las canciones hicieron saltar las lágrimas de algunos espectadores.

Mohsen Taherzadeh de Nasout en el Penang World Music Festival – Foto realizada por Pek Min Han, publicada por cortesía del Penang World Music Festival
Mohsen Taherzadeh de Nasout en el Penang World Music Festival – Foto realizada por Pek Min Han, publicada por cortesía del Penang World Music Festival
Los talleres acabaron con una actuación muy entretenida de un grupo de niños que tocaban instrumentos de metal, la melódica y tambores.

El primer concierto por la noche fue el de Nasout de Irán. Dieron una actuación hechizante caracterizada por varios panderos llamados daf. Nasout lo creó en 1999 en Isfahán (en el centro de Irán, a unos 340 km al sur de Teherán) el músico Mohsen Taherzadeh, intérprete de daf y tambur. Al principio se llamaba “Sheida music group” pero el grupo se cambió el nombre en el 2000. Nasout significa “universo polvoroso” (la naturaleza de la existencia humana) y el nombre se escogió porque tiene una conexión con el estilo artístico del grupo y la inspiración sufí. Nasout trajo dafs extra para vender y se agotaron rápidamente. Habría comprado uno de sus panderos, pero tenía ante mí un viaje muy largo y tuve que descartar la oportunidad.

El rasgado característico del charango y las flautas melódicas de los Andes estuvieron representados por Inka Marka, un grupo de músicos sudamericanos procedentes de Chile, Argentina y Bolivia que residen en Melbourne (Australia). El grupo también cuenta con una violinista australiana. Casi todo el material interpretado tenía raíz boliviana.

Kimi Djabate en el Penang World Music Festival – Foto realizada por Ángel Romero
Kimi Djabate en el Penang World Music Festival – Foto realizada por Ángel Romero
La actuación siguiente fue uno de los platos fuertes del festival, Kimi Djabate de Guinea-Bissau. Como ya expliqué en el artículo dedicado al primer día del festival, a tres miembros de su grupo los enviaron por otra ruta y no llegaron a Penang. Los músicos de otros grupos vinieron al rescate y proporcionaron apoyo instrumental. El grupo de Kimi en Penang contó con un guitarrista filipino, un bajista malayo, un percusionista portugués y su batería habitual de Guinea Bissau. Kimi mostró su talento como cantante e intérprete del balafon, guitarra y calabaza. Nos dio una mezcla potente de gumbé guineano, música mandinga de África occidental e influencias occidentales. Kimi tiene un disco con buena distribución a escala mundial titulado Karam en el sello Cumbancha.

Después de Kimi Djabate apareció otro gran grupo que gusto mucho al público. Fue el grupo multiétnico malayo AkashA, que representa la mezcla de culturas de su país con un mestizaje que fusiona la música clásica de la india, las músicas de malasia y china junto con estilos occidentales como blues, flamenco y jazz. El grupo utiliza instrumentos como el sitar, tambores indios y malayos, piano eléctrico y guitarra con aire de blues. Tienen dos discos magníficos Into… AkashA (2009) y Karakoram Highway (2011).

Sivabalan S. Shanmuga Sundram de Akasha – Foto realizada por Pek Min Han, publicada por cortesía del Penang World Music Festival
Sivabalan S. Shanmuga Sundram de Akasha – Foto realizada por Pek Min Han, publicada por cortesía del Penang World Music Festival
Dende and Band trajeron los sonidos de Bahía (Brasil) al bosque de la lluvia tropical de Penang. Dendê es un ex-miembro de Timbalada y ahora reside en Nueva York. Es un multi-instrumentista, cantante y compositor. Ofreció su mezcla hirviente de raíces afro-brasileñas con funk estadounidense. Tiene un disco llamado Back to Bahia, editado hace unas semanas.

No sé por qué pusieron al grupo de Bali, Saharadja, en último lugar. Aunque se le había descrito como grupo de fusión, su actuación fue decepcionante. Fue una mescolanza extraña de jazz con trompeta, tango ligero, música gitana estereotípica, ópera, canción ligera latinoamericana y quien sabe qué más.

El festival acabó con una gran descarga (jam) con miembros de todos los grupos tocando instrumentos, cantando y bailando. Estos finales apoteósicos son muy divertidos de ver, aunque el resultado musical es bastante anárquico.

Las mejores opciones para comer estaban fuera del recinto del festival, justo en la entrada. Ahí encontré el char koay teow (salteado de tallarines planos) y el satay (pinchitos de pollo con salsa de cacahuete) que estaban deliciosos y a muy buen precio. Otras opciones eran carnes al curry, perritos calientes con maíz, jugo de caña de azúcar, raspados de hielo y helado.

El encargado de turismo del estado anunció que la edición de 2014 ya está prevista y tendrá lugar del 12 al 13 de 2014.

Más información: www.penangworldmusic.gov.my

Artículo sobre el día 1: Sonidos de los balcanes, tambores taiko e innovadores del folk portugués en el Dia 1 del Penang World Music Festival