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Nuevo disco de A Saidera, la Big Band de Latinoamérica.

Tendiendo puentes entre géneros, países y autores, “Sur”, el segundo disco de A Saidera, recoge elementos característicos de la música popular de diferentes regiones de América Latina y los integra en una estética de Big Band de Jazz.

Así como se encuentran presente géneros como el joropo venezolano, el candombe uruguayo, el festejo peruano o la zamba y la milonga argentinas, la formación de Big Band permite crear un sonido potente y rico en matices con arreglos variados que plantean diferentes climas que funcionan como propuesta estética y también como aglutinante de grandísimos músicos, los propios de A Saidera y los invitados.

El sonido, los arreglos, los temas elegidos  para “Sur” son el producto final para disfrutar de una selección de música popular latinoamericana, con una interesante variedad cromática propia de una banda de diecisiete músicos con diferentes arregladores, lo que además de entregar un álbum variado y disfrutable, promete una gran fiesta sonora en sus conciertos.

Además de los músicos que buscan resonar de maneras diferentes en cada arreglo y en cada intervención, la grabación de “Sur” ha contado con la participación de destacadísimos músicos de la escena latinoamericana, muchos de los cuales son autores de los temas del disco, como Lito Vitale, Andre Mehmari, Hugo Fattoruso, Ligia Piro, Juan “Pollo” Raffo, Lucho Gonzalez, Carlos “Negro” Aguirre, Darío Jalfin, Willy Gonzalez, Mariano Delgado y Gabriela Waciarz.

A Saidera fue creada en 2009 a partir de la iniciativa del clarinetista y arreglador Emiliano Álvarez de formar  una orquesta de MPB (Música Popular Brasileña) inspirada en las “Orquestas a base de Sopros”, aquellas agrupaciones tradicionales estructuradas como Big Bands de jazz, dedicadas a los ritmos de samba, choro, frevo y baião del repertorio antiguo y contemporáneo de Brasil.

En 2012, el grupo grabó su primer disco, “Sotaque”,  plasmando en ese trabajo arreglos propios y otros de grandes arregladores brasileños (Jovino Santos Neto, Lea Freire) de temas clásicos y contemporáneos de la MPB como también músicas originales.

Con  el tiempo A Saidera decidió abrir el abanico de su repertorio incluyendo ritmos de otros países de Latinoamérica, bajo la dirección musical y arreglos de Javier Mareco, grabando desde esta perspectiva su segundo álbum “Sur”.

Más información en www.asaidera.com.ar

Nuevo álbum del quinteto dirigido por el talentoso violinista Jeremy Kittel.

El sello de Nashville Compass Records lanza “Whorls”, el nuevo álbum del quinteto de cuerdas contemporáneo Hittel & Co., dirigido por el aclamado violinista Jeremy Kittel, ex integrante del galardonado Turtle Island Quartet.

Habitando el espacio entre raíces clásicas y acústicas, la estética celta y bluegrass, explorando sensibilidades del folk y el jazz, “Whorls” es una recopilación de 11 pistas de musicalidad visceral pero precisa, que cuenta con la presencia, en una de sus pistas, de las armonías fantasmales dela cantante Sarah Jarosz.

Kittel demostró un alcance similar como compositor-arreglista-colaborador para artistas tan diversos como My Morning Jacket, Yo-Yo Ma & the Silk Road Ensemble, y Bela Fleck & Abigail Washburn. Ahora, el artista radicado en Brooklyn ha construido su propio repertorio de música para un nuevo grupo totalmente original.

Integrado por Jeremy Kittel en el violín,  el fenómeno de la mandolina que proyecta el instrumento a nuevas dimensiones Josh Pinkham, el guitarrista “inter-géneros” Quinn Bachand (un erudito de Berklee College of Music), el gran violonchelista Nathaniel Smith (a quien pudo escucharse junto a Sarah Jarosz y Kacey Musgraves), y el “mago” del dulcémele de percusión Simon Chrisman (reconocido en el mundo de la música por  traer una nueva flexibilidad tonal al instrumento), Kittel & Co. captura un paisaje sonoro que es tan impredecible como cautivador.

Whorls”, el disco debut del joven, pero experimentado y virtuoso quinteto, hace referencia a patrones de espirales, una metáfora apta para la ondulación entre las habilidades desmesuradas y los instintos de espíritu libre que dirigen a su sonido.

El primer sencillo del álbum, “Pando“, fue escrito originalmente para la Sinfonía Detroit, y fue impulsado por una convincente melodía de violín que evoluciona desde una tímida entrada hasta un estado altamente dramático. El alcance del registro del álbum va desde una corriente rítmica en pistas como “The Boxing Reels” hasta el agridulce “Home in the World“, una canción inspirada por el difunto periodista Daniel Pearl y una colección de sus escritos.

El concepto de unir a las personas subyace en gran parte de “Whorls”. “Estos instrumentos, que tienen una rica tradición de tocar música de baile, crearon la forma en la que todos fueron a caer hace uno ciento cincuenta. Bandas acústicas integradas por instrumentos de cuerda tocando en un salón”, dice Kittel. “Encerrar esto, rítmicamente y sonoramente, encontrar el equilibrio de intensidad, eso ha sido realmente emocionante”.

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La cantautora de jazz uruguaya Valeria Matzner edita Anima

La cantautora uruguaya Valeria Matzner tiene un album nuevo titulado Anima. A la hora de grabar el disco, entró al estudio con un libro lleno de ideas, pero no tenía idea de qué forma definitiva tomarían. “Veinte minutos antes de la sesión de grabación, anuncié que tenía una idea y quería trabajar en ella. Nuestro ingeniero fue muy paciente conmigo. Yo quería que fuera muy suave y tierno. En el canto sudamericano no se trata de exhibir tu instrumento, tu técnica, se trata de cantar la maldita canción“, afirma Matzner. “No quiero mostrar que tengo una voz bonita. Quiero contar una historia “.

Anima es el primer álbum en solitario de Matzner y su primera grabación después de emigrar a Canadá y sumergirse en el mundo del jazz. La cantante de Montevideo explora el lado más suave de su alma musical, filtrada a través de un firme compromiso con la composición de canciones y una nueva perspectiva sobre sus raíces sudamericanas.

Muchas de las canciones de este álbum requirieron mucho para escribir. Pude escribir canciones más rápidas y optimistas fácilmente. Pero al escribir baladas, me resistí a eso“, reflexiona. “Tuve que abrazar la parte tierna y vulnerable de mí. En esta parte de mi vida, estoy cada vez más en contacto con ese lado“.

La música de Matzner no siempre fue tan gentil en su enfoque. A pesar de que estudió música clásica, cantando en el coro nacional, ella y un amigo se escaparon del ensayo para pasar el rato con los chicos en una tienda de discos local, donde escuchaba todo tipo de música. Matzner pronto agregó el rock duro y el punk a la música latianoamericana, el tango y la música brasileña que escuchó en casa a través de sus padres.

Cuando el sonido de Seattle barrió el mundo gracias a Nirvana y Pearl Jam, Matzner creó su propia banda, Blue Angel, con amigos. Allí se acostumbró a escribir sus propias canciones: “Si tocabas la música de otra persona, te consideraron una falsificación. No estabas contribuyendo con nada“, recuerda Matzner. “Mostré algunas ideas que tenía a un amigo mío, y comencé a escribir mi propia música“. Con el tiempo, el sonido de la banda se transformó para incorporar elementos más locales, incluso la música tradicional ecuatoriana.

El grupo actuó en todo tipo de locales, desde salas pequeñas hasta SXSW. Entonces Matzner se enamoró, se casó con un aficionado a su música y terminó en una parte remota del norte de la Columbia Británica. Valeria puso su carrera musical en espera en su nueva patria y su identidad cambió cuando se adaptó lentamente a la vida en Canadá.

Después de algunos años, algunos corazones rotos, y varios cambios de domicilio, Matzner decidió regresar a la música. Esta vez, decidió continuar su formación en el campo del jazz. “Decidí estudiar más música”, dice Matzner. “Me metí en algo nuevo, jazz y composición de música electrónica. La música electrónica me guió en formas que quizás no se escuchan al principio, pero que aparecen de maneras intrigantes en de Anima“.

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Frescura y sobria elegancia de Man of La Mancha

Eliane Elias – “Music from Man of the Mancha” (Concord Jazz, 2018)

Siempre vamos al pasado. Todo vuelve. La idea es buscar un punto de partida. Un referente en pos de construir una narrativa. Es el caso de “El Hombre de la Mancha”, un musical surgido a mediados de los años sesenta, con composiciones del estadounidense Mitch Leigh. Hace 23 años, a la paulistana Eliane Elias se le encargó retrabajar este musical, por encargo de Leigh. Por razones contractuales, el disco nunca vio la luz hasta el pasado mes de abril y el fallecimiento del compositor complicó su publicación.

La brasileña Eliane desviste este musical basado en Miguel Cervantes, el mismo de El Quijote. Algunos detalles interesantes acontecen. La lectura de Elias no acarrea nada ibérico, salvo la portada de Eliane en el disco. Tampoco Elias interpreta ninguna de las nueve canciones.

El álbum tieme mucho que destacar. Por ejemplo, el coqueteo del bossa “The Impossible Dream” es convocante con esa sutileza de la mano izquierda de Elias. Hierve lentamente y se apodera de nosotros por la ternura y un drama que es capaz de tejer es mano derecha. En cambio, con “A little Gossip”, entra una digitación sólida, como un frevo, ese género musical de noroeste de Brasil. El tema cambia de colores y de repentinos tempos. La percusión de Manolo Badrena decora con exactitud junto al esposo de Elias, Marc Johnson en el bajo y la bateria de Satoshi Takeishi.

En esos planos resolutos y sosegados, Elias es eficaz. Nada sobra. En ese tenor se desliza con “The Barber song”, esta vez acompañado de otra sección ritmica: Eddie Gomez en el bajo y la bateria de Jack Dejohnette junto a Badrena.

En “The Barber Song” el bajo marca el pulso de un baiao en tanto que el salpicar del triángulo delata una sección rítmica que llega aderezada de lo afrocaribeño. Los arreglos de la brasileña están a merced de imaginación y dinamismo. Otra magnifica muestra recae sobre “It is all the same”. Respira algo aflamencado, con una inclinación a la clara conversación del bajo y el piano, pero adherido al jazz tradicional.

“Man of the Mancha” posee renovada frescura y sobria elegancia. La pianista brasileña reinventa a un “Hombre de la Mancha” postrado en el olvidado. Asombra pensar que se grabó hace más de dos décadas

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Miguel Zenón realizará conciertos benéficos para Puerto Rico

Miguel Zenón – foto realizada por Jimmy Katz

El reconocido saxofonista y compositor Miguel Zenón se presentará con el MIT Festival Jazz Ensemble, con Fred Harris, director musical y el clarinetista y compositor Evan Ziporyn en conciertos benéficos que celebran la resistencia del pueblo puertorriqueño.

Los conciertos tendrán lugar:

• Viernes, 2 de marzo, 20:00 (8 p.m.) en el Auditorio Kresge del MIT, 48 Massachusetts Avenue, Cambridge, MA. Boletos $ 15- $ 20. Para obtener información, visite www.eventbrite.com

• Sábado, 3 de marzo, 20:00 (8 p.m.) en el Auditorio de la Escuela de Trabajo Social Silberman en Hunter College, 2180 Third Avenue, New York City. Boletos $ 15- $ 20. Para obtener vaya a www.eventbrite.com

Aunque ya no son noticias de primera plana, todavía hay mucha necesidad en Puerto Rico“, dice Zenón. “Estoy muy entusiasmado con estos conciertos y estoy agradecido a Fred y MIT por habermos reunido. Los beneficios están destinados a recaudar fondos, así como a crear conciencia sobre la situación en la isla“.

Zenón ha sido artista residente dos veces en el MIT, más recientemente en 2015 para el estreno de su composición para la agrupación de viento Music as Service, que fue el tema de la película documental del MIT Call and Response.

Ambos conciertos presentarán el estreno mundial de En Pie De Lucha de Zenón, un homenaje a la gente de su país de origen. “La pieza fue inspirada por la resistencia y el coraje del pueblo puertorriqueño durante estos tiempos difíciles. Es un tributo a aquellos que se quedaron en la isla después de la destrucción, que estaban dispuestos a luchar y reconstruir su país.”

Todos los fondos recaudados serán donados al Fondo de Recuperación de Puerto Rico.

Zenón nació y creció en San Juan, Puerto Rico. Ha lanzado diez grabaciones como líder, incluyendo Tipico (2017) e Identities Are Changeable (2014). Como músico acompañante ha trabajado con grandes del jazz como The SFJAZZ Collective, Charlie Haden, Fred Hersch, Kenny Werner, David Sánchez, Danilo Pérez, The Village Vanguard Orchestra, Guillermo Klein y Los Guachos, The Jeff Ballard Trio, Antonio Sánchez, David Gilmore, Paoli Mejias, Brian Lynch, Jason Lindner, Miles Okazaki, Ray Barreto, Andy Montanez, Jerry González y The Fort Apache Band, The Mingus Big Band, Bobby Hutcherson y Steve Coleman.

Como compositor, ha sido comisionado por SFJAZZ, el Consejo Estatal de Nueva York para las Artes, Chamber Music America, Logan Center for the Arts, The Hyde Park Jazz Festival, John Simon Guggenheim Foundation, Jazz Reach, Peak Performances, MIT, PRISM Cuarteto y muchos de sus colegas.

Zenón ha impartido cientos de conferencias y clases magistrales en instituciones de todo el mundo, y es miembro de la facultad permanente en el Conservatorio de Música de Nueva Inglaterra.
En 2011 fundó Caravana Cultural, un programa que presenta conciertos de jazz gratuitos en zonas rurales de Puerto Rico.

En abril de 2001, Zenón recibió una beca de la prestigiosa Fundación John Simon Guggenheim. Más tarde ese año fue uno de los 25 individuos distinguidos elegidos para recibir el codiciado MacArthur Fellowship, también conocido como la “Beca para los genios”.

El pequeño sueño de Alfredo Rodríguez

Alfredo Rodríguez – The Little Dream

The Little Dream“, la canción que da título al cuarto álbum del pianista y compositor cubano Alfredo Rodríguez (Mack Avenue Records), refleja la esperanza que los niños tienen de construir un futuro mejor, donde los pequeños sueños se manifiestan grandiosas realidades.

No hay mejor ejemplo de esto que el propio viaje personal de Rodríguez: desde sus humildes comienzos en Cuba hasta su descubrimiento por Quincy Jones, dejando a su familia para emigrar a los Estados Unidos y perseguir su propio sueño. En la última década, Rodríguez pasó de ser un joven artista local cubano a ser un nominado al Grammy mundialmente reconocido con tres álbumes aclamados por la crítica en Mack Avenue Records: Sounds of Space (2011), The Invasion Parade (2014) y Tocororo (2016).

Con los años, las giras mundiales de Rodríguez han moldeado su diverso punto de vista global. “Creo que las personas son más similares que diferentes. Vivimos en un tiempo en el que tenemos muchas maneras de informarnos, y sin embargo, algunos lugares, y personas, eligen permanecer aislados. Como resultado, el mundo puede carecer de paz y empatía, en lugar de mostrar unidad y tolerancia “.

En un momento en que los gobiernos quieren construir muros en lugar de puentes, y programas edificantes como DACA (Acción diferida para llegadas infantiles) están siendo rescindidos en Estados Unidos, Rodríguez entiende cuán importantes son los “sueños”, especialmente para los jóvenes de hoy y los niños inmigrantes conocidos como ” Dreamers “- para dar forma a un futuro más unificado.

Alfredo Rodríguez explica: “El título de mi nuevo álbum, The Little Dream, es mi respuesta a nuestro clima mundial actual. El título proviene de mi fascinación por el mundo de los sueños, que es
una hermosa manifestación de nuestra realidad. Mi mayor sueño es uno donde todos los humanos vivan felices y en paz. Los niños son la esperanza y la respuesta para crear un mundo de amor, paz, unidad y comprensión
“.

The Little Dream se grabó en solo dos días, y la mayoría de los temas se hicieron de forma impresionante en una toma. Rodríguez da detalles: “No me gusta la perfección en el sentido común de la palabra.  Para mí, la perfección es cómo reaccionamos inicialmente ante algo, y eso hace que mi música sea mejor y más honesta. Lo más hermoso para mí es cuando toco y ocurre lo contrario de lo que pretendía, ¡así que tengo que encontrar una solución mientras estoy interpretando! La música es como la vida, se trata de adaptación y transformación en el momento “.

Los dos músicos que acompañan a Rodríguez en The Little Dream y que ayudaron a dar forma al álbum son Michael Olivera y Munir Hossn. “He estado de gira y tocando con Michael y Munir en los últimos años, por lo que The Little Dream es un testimonio del sonido que hemos desarrollado“.

Quincy Jones continúa sirviendo como productor, y Rodríguez nunca deja de aprender de su maestro. “Quincy siempre me impresiona, y para un joven músico, es una oportunidad increíble para estar cerca de una leyenda. Quincy ha afectado mi vida de muchas maneras positivas; él es mi mentor y el músico más abierto que conozco. Su influencia me ha hecho una mejor persona y un mejor músico “.

A medida que el jazz ve un resurgimiento en el público más joven, Rodríguez está liderando el camino para la nueva ola de músicos cubanos, incluidos los antiguos colaboradores Ibeyi y Pedrito Martínez. La rica historia musical de Cuba finalmente se está exponiendo a un público más amplio, que siempre ha sido una esperanza para muchos artistas futuros.

Rodríguez regresa al título El pequeño sueño: “trata sobre el niño que está dentro de todos nosotros y cómo la imaginación y la creatividad son mensajes de esperanza”. Nadie sabe mejor que yo que un pequeño sueño puede convertirse en un gran sueño, y los grandes sueños pueden convertirse en realidad“.

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Omar Sosa y NDR Bigband graban ‘Es:sensual’

El gran músico cubano Omar Sosa y la orquesta alemana NDR Bigband han grabado un álbum nuevo titulado ‘Es:sensual‘. El álbum saldrá al mercado el 19 de enero de 2018.

 

Omar Sosa y la orquesta alemana NDR Bigband

 

Es:sensual ofrece una continuación de la colaboración del pianista y compositor Omar Sosa con la NDR Bigband de Hamburgo (Norddeutscher Rundfunk) y el aclamado compositor y arreglista brasileño Jaques Morelenbaum, cuya colaboracion inaugural se puede escuchar en el CD de Omar Sosa-NDR Bigband, Ceremonia (Otá, 2010).

 

Omar Sosa y Jaques Morelenbaum

 

‘Es:sensual’ ha sido grabado en los estudios de Hamburgo de la NDR bajo la dirección de Sosa y Morelenbaum. Es:sensual contiene arreglos nuevos de temas de los CDs de Omar Free Roots (1997), Mulatos (2004), Promise (2007), Across the Divide (2009) e Ilé (2014).

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Salseros y músicos de jazz recaudarán fondos para Puerto Rico esta noche

Algunos de los mejores músicos de salsa y jazz darán un magnífico concierto esta noche en Nueva York para apoyar a los músicos de Puerto Rico. El espectáculo, titulado Salsa Meets Jazz for Puerto Rico!, lo van a presentar el gran percusionista Bobby Sanabria y Joann Jiménez. El evento tendrá lugar a las 19:30 en la sala (Le) Poisson Rouge.

Están previstos los siguientes artistas: David Amram, Paquito D’Rivera, Cándido, Jimmy Owens, Randy Brecker, Larry Harlow, Eddie Montalvo, Brenda Feliciano, Antoinette Montague, los poetas Mariposa y Felipe Luciano, el DJ Antonio Ocasio y muchos más.

Las puertas abren a las 18:30 (6:30 p.m.), el concierto comienza a las 19:30 (7:30 p.m.)
(Le) Poisson Rouge, 158 Bleecker Street
Nueva York, NY 10012, 212-505-FISH

Más detalles en lpr.com

Festival de jazz de San Sebastián – Jazzaldia 2017

Cinco días parecen, en principio, ser pocos días para desarrollar en plenitud un ambicioso y detallista festival de jazz, o de cualquiera otra actividad musical y/o artística.

El Jazzaldia 2017 demostró que, en tan breve espacio de tiempo, se puede ofrecer un panorama amplio y variado de la situación del jazz mundial. Solo hace falta que en esa “manita” de jornadas no haya prácticamente un momento de respiro, un espacio para la reflexión y el recuento.

Pasados unos cuantos días, madurada la opinión, se ilumina el inventario, se separa el oro de la ganga, se vislumbra el factor perdurable y el que tan solo fue pasajero, fulgor de un breve momento.

Las estrellas luminosas – Wayner Shorter, Brian Ferry, Macy Gray brillan con luz propia

En la retina y en el recuerdo de esta 52 edición del Jazzaldia quedarán para nosotros algunos nombres propios, estrellas luminosas en el firmamento de las húmedas noches donostiarras.

 

Wayne Shorter

 

Wayne Shorter Quartet

Abrió el certamen, y esa ya fue toda una declaración de principios de parte de la organización del evento. Jazz en estado puro para que no haya lugar a confusiones. Este sigue siendo, esencialmente, un acontecimiento fiel a sus esencias, a sus principios, por más que, lógicamente, los tiempos hayan cambiado y los conceptos y campos musicales hayan abierto y expandido sus fronteras.

El saxo Wayne Shorter es leyenda viva del jazz contemporáneo, y sigue demostrando cada día el porqué. Acompañado de terceto de lujo (Danilo Pérez, piano; John Patitucci, contrabajo y Brian Blade, batería), Shorter irrumpió en el hasta entonces impávido auditorio del Kursaal con fuerza descomunal, tórrida cascada sonora, fuerza vital de la naturaleza.

Ninguna sorpresa, eso sí, y recurrente repertorio, si se quiere, pero si el jazz actual es algo, es esto. Pese a su veteranía, Shorter no regatea esfuerzo, ni evade su responsabilidad de visionario ni se limita a cubrir el expediente. Si no es la taza de té de todo el mundo (un sonido a veces áspero,en ocasiones, caótico), no se le puede negar su maestría ni su técnica, no depurada, sino lo siguiente.

Un entusiasta y siempre excesivo/exultante Carlos Boyero comentaba, medio en broma, medio en serio, a la salida del recinto: “¿Mejor músico del siglo XX ? Ni Bob Dylan, ni Leonard Cohen…Wayne Shorter”. Si él lo dice…

Brian Ferry

Bryan Ferry © Lolo Vasco, Heineken Jazzaldia 2017

 

La elegancia y espectacularidad del mejor pop-rock, entendido como fenómeno de masas de nuestros días. Deslumbrente puesta en escena, inigualable luminotecnia escénica, para un sonido tan rotundo como matizado. Chapeau para los técnicos de la mesa de mezcla. ¡Qué brillantez, que claridad, que sencilla complejidad! Y la voz de los recordados Roxy Music en su total madurez vitalista.

Sobrio de comportamiento gestual, pero expresivo a tope solo con su presencia, carismática a más no poder. Repertorio entre el pop, el soul, el ritmo y blues, la balada. Referencias dylanescas, cómo no, en un homenaje inevitable de quien ya cantara con éxito “A hard rain’s a gonna fall”. Ahora fue una escondida pero no menos real “A simple twist of fate”, creo recordar, de aquel magistral album “Blood on the tracks”..

.Brian finalizó, sin despeinarse como siempre, con el lennoniano “Jealous guy”, tras haber transitado por terrenos de la Tamla Motowm, el medio “country” de las praderas anglo-americanas y el primigenio rock and roll: “Let’s stick together”. Casi un prodigio total.

Macy Gray

Macy Gray © Lolo Vasco, Heineken Jazzaldia 2017

 

Desbordante ritmo y blues de nuevo cuño, donde tiene cabida el clasicismo del género, pero también el fresco soplo de las nuevas expresiones hip hoperas.

Actriz y cantante, sin llegar nunca a una Etta James ni mucho menos a una Aretha, Macy demuestra tener la lección bien aprendida y se conoce los trucos del género y del “show business”: saca a escena a su pequeño hijito danzarín, que hace las delicias del público con su “tap dance” y su señuelo de orgullo racial. Por si queda alguna duda de lo que propone Gray, su “bis” final lo dice todo:”What a wonderful world”. Louis Armstrong, “Satchmo”, estuvo en el comienzo de todo esto y también en el inicio de un cierto conformismo estético y social.

Gray puso la simpatía imbatible, la alegría de vivir y un punto de guiño político: “¿Qué es lo mas bonito del mundo? -se dirigió al personal- ¿El dinero? ¿El amor? El sexo?,” y, entre aullidos finales, la respuesta correcta: “La libertad”. Ohhhhh ¡¡¡¡

El Resto – Herbie Hancock, Abdullah Ibrahim y Gregory Porter ofrecen sólidos recitales

 

Abdullah Ibrahim © Lolo Vasco, Heineken Jazzaldia 2017

 

En un programa tan amplio y abigarrado como el de Jazz Donostia 2017, solamente podemos dejar constancia de algunos nombres y conciertos, ante la imposibilidad de tratar todos y cada uno de ellos como si de una crónica diaria se tratase.

Asi, el Herbie Hancock Quintet, con su desparrame electro-funky, desbordamiento sónico y alarde virtuoso no exento de cierta auto-complacencia. El teclista de cien aventuras y mil artilugios no ha sido nunca amigo de melodías fáciles, improvisaciones aleatorias ni facilidades mayores para un público “menos entendío”. En San Sebastián hizo honor a tales premisas.

Abdullah Ibrahim y Terence Blanchard. Otro pianista, de origen sudafricano (Dollar Brand, aka A. Ibrahim) se muestra mucho más cercano a nuestra sensibilidad. Sin nada que envidiar a nadie, se muestra cercano, cálido y glorioso por momentos. El trompetista Terence Blanchard, que sustituyó en las semanas previas a un convaleciente Hugh Masekela responde con gusto y le hace los honores. Gran concierto.

Kamasi Washington, Terence Blanchard y Joe Lovano, vientos en popa

Kamasi Washington © Lolo Vasco, Heineken Jazzaldia 2017

 

La voz (masculina) más importante del jazz actual“. Así rezaba la promoción de Gregory Porter y así se hizo valer. Preciosa tesitura vocal, timbres delicados, sinuosidades estilísticas, Porter sigue la senda de los mejores y los más clásicos de su porte (perdón por el chiste fácil). Kamasi pertenece ya a la saga inacabable de majestuosos saxos de la historia del jazz. En una tierra de saxos, él se aproxima ya a la cima.

 


Charles Lloyd Premio Donostiako Jazzaldia Saria © Lolo Vasco, Heineken Jazzaldia 2017

 

Hubo otros egregios representantes del más sexy de los instrumentos sonoros: Joe Lovano, inmaculado como siempre; Ray Gelato, resultón y entrañable. Y, por supuesto Charles Lloyd, muy merecido Premio Donostia de este año, quien, al frente de su cuarteto, dejó testimonio de por qué está considerado uno de los “absolutamente grandes”, que diría desde las ondas populares el legendario e inmarchitable Gonzalo Garciapelayo en los años 70. Una larga historia contempla a Lloyd, ya sea al lado de Keith Jarrett o Jack DeJohnette o bien al frente de sus múltiples experiencias individuales y colectivas.

Flecos Euskaldunes y otros – Iñaki Salvador, Elena Setién, meritorios flecos vascos

 

Elena Setién © Lolo Vasco, Heineken Jazzaldia_2017

 

El jazz (o aledaños) euskaldun/vasco tuvo representación genuina. Iñaki Salvador es ya, a estas alturas, un músico no ya a considerar, sino a reconsiderar. Madurez artística sin tapujos, humildad a prueba de divos y otras hierbas, Salvador hizo esta vez su homenaje particular al legendario Thelonious Monk, y lo realizó con espíritu encomiable, fé y fidelidad al maestro.

Hubo otros tributos en un año de especiales dedicatorias. Deborah Carter recordó los 100 años del nacimiento de la inmensa Ella Fitzgerald, inigualable por muchos siglos que pasen. Chris Kase Sextet hizo la propio con otro centenario ilustre, Dizzy Gillespie. Y el también vasco Mikel Andueza se atrevió nada menos que con los “50 años del nacimiento de John Coltrane”. Ahí es nada.

Una agradable sorpresa y en cierta manera un descubrimiento para muchos fue la “premiere” en estamento jazzístico de Elena Setien, con su concierto matutino en el siempre abarrotado Museo de San Telmo: “Dreaming of Earthly things” fue un cautivador concierto de una figura en ciernes que habrá de confirmar la alternativa.

Quedan muchas cosas en el tintero virtual del espacio y del tiempo: la banda rockera Pretenders, con la espléndida e histórica Chrissie Hynde al frente; Robert Glasper Experiment, Hiromi, Gabacho Maroc, Chano Dominguez, Stefano Bollani y, lo más insólito de todo, el grupo de cámara Arfolia Libra, una curiosa (aunque aún verde) aproximación a espacios a priori tan diferentes como Michael Nyman, J.S.Bach, el Kronos Quartet y otras eximias e inclasificables, benditas ellas, nuevas sonoridades.

Foto de cabecera: Herbie Hancock © Lolo Vasco, Heineken Jazzaldia 2017

Borrachera de amor

Ficha técnica:

Bob Dylan – Triplicate (Columbia Records, 2017)

Intérpretes: Bob Dylan (voz), Tony Garnier (bajo), Charlie Sexton (guitarra), Donnie Herron (steel guitar), Dean Parks (guitarra), George Receli (batería). Producido por Jack Frost (alias Bob Dylan).

No uno sino tres discos, de una sola tacada, de parte de Mr. Tambourine Man para demostrarnos una vez más, por si hacía falta, que no solo es uno de los mejores cantantes de todos los tiempos (sí, señores escandalicensen, sí), sino que toda su obra, ya extensa de 76 años de edad, 55 de actividad artística, doscientos conciertos al año, cuarenta discos originales, otros tantos (o muchos más) de los llamados “piratas”, cientos y cientos de versiones de canciones propias o ajenas…en fin, con Dylan todo es desmesurado. Y por si fuera poco, para escarnio de ignorantes y advenedizos, Premio Nobel de Literatura. Ahí queda eso.

Pero datos y datos palidecen frente a la auténtica realidad. Todo la obra de Mr.Zimmermann, desde el primer surco de su primer disco hasta la última estría de este triple “Triplicate” (que quede claro) está recorrida por un solo sentimiento (eso sí, en sus múltiples, inacabables variantes): el amor. Amor por la vida, amor por la raza humana, amor por las mujeres, amor por su país y, sobre todo, amor por la música.

No de otra forma se puede entender esta borrachera de sentimientos desplegada en este álbum triple. Después de pasearse con genio y figura por todos los géneros de la música popular estadounidense, desde el folk primigenio y esencial de Woody Guthrie, hasta el “blues” de Robert Johnson y tantos otros, pasando por el gospel/espiritual de los Staple Singers (Mavis, uno de sus grandes amores), la “topical song”, la canción denuncia, el primer rock and roll, la generación “beat” de su amigo Allen Gingsberg, su complicidad complicada con la Queen Joan Baez, su magisterio folk-country con The Band…Blind Boy Grunt viene a decirnos que las grandes voces clásicas, los “crooners”(Bing Crosby, Frank Sinatra, Hoagey Carmichael, Mel Tormé, Tony Bennet, Jack Jones) también le pertenecen, son también su patrimonio.

 

Bob Dylan – Triplicate (vinilo)

 

Disco 1

“Til the sun goes down” marca la pauta de estas 30 nuevas canciones, porque, aun siendo viejas, D. las hace suyas, frescas, propias. Es un Dylan taciturno, romántico, nostálgico. Voz frágil, quebradiza, rota por momentos, que dará pábulo para que algunos listillos digan que a) no tiene voz, o b) que este señor no sabe cantar. Benditas sean las orejas de algunos. Títulos que lo dicen todo : “I could have told you” (arrepentido), “Once upon a time” (curioso…”like a rolling stone”), sereno, rememorativo, puro sonido años 30), el famoso “Stormy weather”, emoción a punto de estallar, “That old feeling” (te ví la pasada noche…cuando viniste, tuve ese viejo sentimiento), “My one and only one” (“pensar realmente en ti, me hace sentir bien), para acabar con un toque ligero, algo optimista y con la alegria del “swing” : “Trade Winds”

 

 

Disco 2

“Devil dolls”. Los peligros de la gloria, la belleza marchita, las luminarias engañosas. Muñecas diablesas, sean reales, imaginadas o ficticias. No puede faltar “As time goes by”, himno para “lovers” donde los haya. “P.S.I love you” (nada que ver con la canción del mismo nombre de The Beatles) : “toma de nuevo la pluma, y escribe…”, promesa de nuevas canciones que habrán de llegar, porque “lo mejor está aún por venir” -ya lo dijo también allá por 1969 en “New morning”-, “But beatiful”, “Here´s that rainy day”..fogonazos del lado más soleado de la calle, que también haylos…Algunos de estos temas, como “Braggin'” podian haber tenido cobijo también en “Love and theft”, álbum premonitorio del actual, al tiempo que “Xmas in the heart”.

Disco 3

“Comin´home late”. Quinto y último disco, por el momento, dedicado a la era pre-industrial, pre-voracidad capitalista, esos tiempos felices de la inocencia, de la sencilla vida familiar alrededor de una vieja Victrola. “Shadows in the night” y “Fallen angels”, los dos anteriores álbumes del aspirante a Carusso enseñaban ya la senda. Nadie puede llamarse a engaño con este Traveling Wilbury. “Day in, day out” es pura explosión de júbilo, mientras “Sentimental journey” habla del olvido; “Somewhere along the way” y “When the world was young” insisten en la nostalgia creativa, mientras la voz se desvanece. “These foolish things” nos recuerda eso, las cosas tontas y absurdas de la vida, a la que damos tanta importancia. “Stardust” es un clásico donde los haya, de Nino Tempo y April Stevens a las pelis del no menos romántcio Woody Allen. “Tiene gracia para todo el mundo, pero no para mí” marca el territorio que va de lo frívolo a lo grave, nuestro amigo no está para bromas. Para el último tema de la saga queda una pregunta : “Why I was born?”

Tú ¿qué crees, amigo. ? ¿Naciste para ser salvaje? (Steppenwolf). O ¿naciste para estar conmigo? O simplemente, naciste destinado a la gloria (de nuevo, Woody). Creo, Bob, que naciste para confundir a unos cuantos, arremeter contra otros tantos impíos, señores de la guerra, incurrir en contradicciones (humano al fin y al cabo). Y sobre todo, naciste para hacernos felices a otros muchos privilegiados.

 

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