Archivo de la etiqueta: Fela Kuti

Tony Allen en Bilbao. Olvido del Afrobeat

Tony Allen

 

Ficha Técnica:
Músicos: Tony Allen (batería), Mathias Allamane (contrabajo), Jean Philippe Dary (piano), Jean François Kellner (guitarra eléctrica), Nicolas Giraud (trompeta), Yann Yankielewicz (piano).
Escenario: Sala BBK, Bilbao
Fecha: 5 de diciembre de 2017

Visita inesperada de uno de los mejores baterías de la historia contemporánea del jazz y aledaños, Tony Allen se presentó en la capital vizcaína con un grupo de músicos europeos (mayormente franceses) cuya técnica y sensibilidad están muy lejos de los sonidos nigerianos y de su ritmo propulsor desde los años 1970, el llamado “afrobeat”, inventado por el legendario Fela Kuti, y en cuya banda, The Koola Lobitos militó el propio Tony Allen.

Era tan jodidamente raro para la gente esa música entonces, ya sabes… Nos costó 5 años establecer propiamente ese sonido en el país (Nigeria). Al comienzo, solo eran los amantes del jazz los que lo pillaron…pero más tarde la gente en general empezó a entenderlo, cuando nos veían actuar en el club Afro-Spot. Venían muy pronto al local, y entonces esa música les llegaba al fondo y fue entonces cuando decidimos realizar una gira por los Estados Unidos” (Tony Allen, co-fundador del Afrobeat, percusionista y batería con The Koola Lobitos y Africa ‘70, 1965-1978).

40 años han transcurrido desde aquellos tempranos e históricos escarceos de Fela Kuti con su nueva sonoridad, que alcanzaría renombre universal. Por entonces, Fela luchaba a brazo partido por hacerse un hueco en una escena musical dominada por el ‘highlife’ y sus máximos representantes E.T. Mensah y Victor Olaya. Fela Ramsone Kuti se sacó de la manga uno de los muchos ases que, por arte de magia, tenía en la recámara. Hizo divulgar la noticia de que la gran estrella norteamericana del “soul” y el “funk”, el ínclito James Brown, estaba prendado del estilo de Kuti, e incluso le había pedido que le cediese una canción suya. Con ese truco, consiguió un contrato para actuar en Estados Unidos donde, por cierto, se establecería una larga temporada. Allí, Fela se politizó, al entrar en contacto con la radicalidad militante del Partido de las Panteras Negras, el de Bobby Seale y Stokely Carmichael.

Tony Allen

El `highlife’ era muy importante. Fue el sonido de la independencia nigeriana, incluso de todas las emancipaciones de los países anglófonos del Africa Occidental, aunque asociemos ese género primordialmente a Ghana y a Nigeria… Bobby Benson, por ejemplo, que era considerado el padre del ‘highlife’ nigeriano, había tocado en la banda de E.T. Mensah, en Ghana. Victor Olaya también había participado en la misma, y, por supuesto, Fela también participó en el grupo de Olaiya…Era la música dominante en la época en que Fela era un adolescente o un adulto jóven… la mayor parte de los grandes líderes del ‘Highlife’ eran trompetistas” (Michael E. Veal, biógrafo esencial de Fela Ramsome Kuti, y profesor asistente de etnomusicología en la Universidad de Yale).

Ayer y hoy

Este fue el contexto en el que el joven prodigio de la batería, Tony Allen, nació y creció, musicalmente hablando. Uña y carne durante lustros de Fela, Allen se convirtió en un elemento decisivo de sus bandas y de su evolución. Allí estuvo siempre el percusionista, en primera fila.

Ahora, envejecido -como no podía ser de otra manera-, pero aún en plena forma sobre los tambores, los platos y los bombos, Allen pasea su figura de venerable y respetado intérprete por los escenarios de medio mundo, especialmente el universo europeo. Rodeado de jóvenes y sesudos amantes del jazz melifluo, Allen abandona su estilo más apreciado y querido, el “afrobeat” y se doblega a ejecutar escalas previsibles, ritmos rutinarios y sonoridades inocuas, el género de jazz inofensivo que gusta a las audiencias maduras y algo conformistas.

Olvido del “afrobeat”, pues, y saludos a un “set” de temas ni buenos ni malos, ni execrables ni entusiasmantes. Algunos interesantes solos del contrabajista Mathias Allamane, y del pianista Dary, sin olvidar los ocasionales inspirados momentos de los vientos y la aportación muy puntual del notable guitarrista Kellner, no hicieron olvidar de dónde viene Tony Allen y, por desgracia, dónde se sitúa ahora. Salvada su innegable maestría como “drummer”, y concediéndole también (faltaría más) su derecho a hacer lo que le venga en gana (para eso es quien es), el concierto de la Gran Vía bilbaína nos dejó un regusto amargo y nostálgico. No es eso, admirado señor Allen, no es eso.

Notas

Para saber más de Tony Allen y de su mentor y descubridor, Fela Kuti, consultar:

Rita Ray y Max Reinhardt: “Talkin´Bout Fela” (Equinox Publishing, Reino Unido, 2015).

Fela Ransome Kuti: “Lagos baby, 1963-l969” (2 CDs, con profusión de textos, fotos inéditas y excelente presentación).

 

Fela Kuti. Espíritu Indómito

 

Consultar también Fela Kuti. Espíritu Indómito, el ensayo de Sagrario Luna sobre Fela Kuti, editado recientemente en castellano.