Entrevista a Gabacho Maroconnection

Gabacho Maroconnection - Foto realizada por Luis Alvarado
Gabacho Maroconnection – Foto realizada por Luis Alvarado

 

“Hacíamos jazz pero bailar se convirtió en una necesidad”

El grupo franco-hispano-marroquí, uno de los proyectos más activos y exitosos del panorama europeo, ha hecho posible en menos de dos años crear su propio público y recibir excelentes críticas de su primer disco Bissara. Melodías pegadizas, ritmos gnawas, percusiones afromagrebíes, ngoni, cantos y coreografía, impulsado por un trabajo infalible y colorista en los arreglos, hacen posible una música que evita los clichés del jazz fusión y envía un mensaje de disfrute colectivo. Son el grupo del momento y por eso en 2015 recorrerá de nuevo España, pasará por Marruecos, Francia y otras capitales europeas y dará el salto a Sudamérica y Nepal.

Cruzamos Cádiz (Andalucía, España) desde la estación de tren hasta la Plaza del Mentidero, camino del encuentro con nuestro protagonista. Hace un día estupendo y cálido pese a las invernales fechas. La profunda crisis económica que aún aprieta parece tener una cara más benevolente en estas calles. Vincent Thomas es un batería francés formado, como gran parte de su anterior grupo, el quinteto de jazz Gabacho Connection, en la Escuela Musikene de San Sebastián, sede de un histórico festival europeo que cumple este año su 50º aniversario. El por qué de que haya venido a parar a una ciudad del sur de España tan pequeña y mal comunicada, para cualquiera que viaje tanto como él, esconde razones que se entienden con sólo mirarle la cara, sentado con su hijo, disfrutando del generoso sol de invierno en una ciudad con un pasado de tres mil años, cercana al sentir del Mediterráneo, África y América.

Dos proyectos que han nacido en el Sur. Su hijo y su grupo. Vincent Thomas, músico, representante de su causa y padre. Alguien que opina sin titubear que “en un proyecto musical la música es un 20% y la promoción un 80%”. Con los datos que maneja de conciertos ofrecidos en un año y medio con GMC, tratándose de 8 músicos que proceden de ciudades distintas y tres países, España, Francia e Italia, nadie mejor que él para ofrecer esos porcentajes de resultados.

 

Leo mira a cámara sostenido por su padre Vincent Thomas, batería y líder de GMC - Foto realizada por Luis Alvarado
Leo mira a cámara sostenido por su padre Vincent Thomas, batería y líder de GMC – Foto realizada por Luis Alvarado

 

Jesús Gonzalo– Nos conocimos en noviembre de 2013. ¿Recuerdas el día?

Vincent Thomas– Perfectamente, hacía dos que mi hijo había nacido y yo estaba tocando en tu festival de Jerez de la Frontera con Antonio Lizana.

Echando cuentas, parece ser que tanto tu hijo como GMC se gestaron al mismo tiempo.

Sí, todo fue sucediendo a la vez. Leo, mi hijo, nació justo el día en que salíamos del estudio de Granada de grabar Bissara. (sonrisas)

 

 Vincent sostiene a su hijo - Foto realizada por Luis Alvarado

Vincent sostiene a su hijo – Foto realizada por Luis Alvarado

 

Observo cómo se remueve Leo en su regazo y le miro a él. Vincent parece más tranquilo y sereno. Le pregunto, haciendo balance, ¿te sientes satisfecho del enorme esfuerzo realizado?

Me siento bien, contento, cómo no. El esfuerzo ha dado sus frutos. Hemos girado mucho en este tiempo, hemos tenido mucha y muy buena repercusión mediática, los mejores programas de radio y medios españoles han puesto atención en nuestra música, pero al mismo tiempo tengo una sensación de inquietud. En francés el significado de “inquietud” es algo distinto al español. Es como si te sintieras algo incómodo, no por lo hecho en el pasado sino por lo que está por venir. Hay mucho por hacer y confío que este año se cumplan las expectativas de conciertos.

Para no insistir en los grandes rasgos que ya han sido tratados, me gustaría entrar en los pequeños detalles de cómo ese proyecto nacido en San Sebastián, como quinteto de jazz, realiza un viaje hacia el Sur hasta llegar a la música gnawa.

Se trató de una coincidencia. Yo compartí piso durante 2 años mientras estuve en Musikene con un baterista sevillano llamado Nacho Megina. En una de las veces que él solía bajar me dijo que por qué no le acompañaba a Marruecos. Así que me fue con él a Esauira. Compramos música, hicimos música gnawa..Fueron 10 días increíbles. Luego he vuelto 10 veces más, en total 11 en 5 años. A mí me gusta el jazz, he tocado y sigo tocando jazz, pero necesitaba el baile. Lo siento, pero me gustan más las músicas del mundo, las escucho más en mi casa que al jazz. El ritmo es muy importante para mí, soy batería.

Recuerdo que cuando aún sólo disponías del máster, en casa de un amigo común, yo mismo me puse a bailar al escucharlo por primera vez y te comenté que esta música tenía todas las herramientas para ser un éxito, que ésta era la música que necesitaba una sociedad en crisis…

Es que no es mi música, es nuestra música. Aunque cada uno componga la música, ésta es la música de un grupo.

(Se para un momento a pensar y me sorprende con esto)

Como músico, yo lo siento, pero para que algo tenga éxito hay que tener un 20% de música y un 80% de management. Por muy buena que sea la música, sino te das a conocer no hay nada que hacer…No estoy hablando de hacer un concierto en un club de jazz, estoy hablando de hacer giras, de mover el proyecto de verdad, de vivir de la música, de tu sueño.

(Se para otro instante y contesta al tema del éxito y de la búsqueda del baile al mismo tiempo)

Esto fue un click… Me pasó en el festival de Valladolid de 2013. Estábamos dentro de un cartel muy bueno con Bill Evans, Ron Carter y el baterista Antonio Sánchez, que dio un concierto estupendo el día antes del nuestro. Imagina, gente que toca mil veces mejor que nosotros…Y yo me dije, a este público le vamos a gustar, le vamos a impactar. Era el último concierto del festival. A mediodía había como 500 entradas compradas y al final se vendieron 800. A dos temas para el final casi me enfadé con el público. No habían bailado aún. Estaban acostumbrados a estar ante un concierto de jazz como el de Antonio Sánchez. Ese día me di cuenta cuál debería el objetivo del proyecto. Entonces, empiezas a cambiar “el chip”. Cambias algunas cosas, sacas algo de jazz y metes algo más africano…

 

Gabacho Maroconnection - Foto realizada por Luis Alvarado
Gabacho Maroconnection – Foto realizada por Luis Alvarado

 

¿El grupo ese día en Valladolid era como el actual compuesto por ocho miembros, el quinteto de antes más tres?

Sí, sí. El quinteto Gabacho Connection venía del periodo en Musikene y lo formábamos Charley Rose (saxo alto),  Willy Muñoz (teclados), Eric Oxandaburru (bajo) y yo a la batería. Salió un trombón, luego había que meter un saxo tenor. Antonio Lizana además de saxofonista es cantaor flamenco, y canta muy bien, así que nos servía para subrayar nuestras raíces mediterráneas. Los problemas vinieron con los visados de nuestros tres músicos marroquíes. El consulado español nos los había cancelado y con ellos una gira. Así que para la segunda ocasión, que tenía citas potentes como el festival de San Sebastián o éste de Valladolid, nos pusimos en contacto con dos músicos de Esauira que viven y trabajan en Europa. Hamid Moumen (voz, guembri) y Jawad Jadli (percusión, voz). El tercero que vino a completar ese puesto era un viejo amigo mío francés que tocaba la percusión y el N`goni que había estudiado en el Congo,Fred Faure.

Así que teníamos un quinteto que quería cambiar de horizontes de estilo, que había ido a Marruecos y contactado con músicos de allí pero que por problemas de papeles no podía contar con esos músicos y los cambió por músicos marroquíes de Europa.

Volviendo a la importancia que señalabas del management, por número de conciertos, por impacto mediático, podría decir que GMC ha sido el acontecimiento musical del 2014 en España. Aparte de la labor titánica que puedo imaginar has tenido que hacer para conseguir todo eso, me pregunto estando el grupo tan alejados, los ocho repartidos en 5 capitales distintas y tres países, ¿cómo has podido resolver esta dificultad logística?

Bueno, en primer lugar tengo que agradecer a los músicos del grupo su esfuerzo. Ya sé que no todo el mundo pone de su parte en la misma media y que como es lógico durante tantas horas juntos surgen conflictos…Esto siempre complicado, pero con esta banda todoterreno ha sido posible. Son gente que está disponible, a esta gente le gusta viajar y se adapta bien a las condiciones. Esto es muy importante, porque a veces las condiciones económicas pueden ser muy difíciles y las distancias grandes…Los festivales van a lo suyo y si pueden pues te dan… menos y tenemos que mirar por el grupo…(sonrisa).

De igual modo que decías que había que invitar al público a bailar, en convertir el concierto en un ritual y alejarlo del personalismo de los solos de un instrumentista de jazz, esto nos lleva a ver a tu banda no como un grupo de músicos sino como un colectivo…

Eso es cierto. Conozco muy bien a mi banda y esto es posible por las personalidades que la componen. Yo me he peleado con cada uno de ellos y creo que cada uno se ha peleado con los otros (sonríe). La gente elegida es gente caliente. Cada uno de ellos… Antonio Lizana comunica muy bien con el público, todo el mundo lo dice. Charly Rose, también saxofonista, tiene un grupo de la música más violenta, el metal hardcore, se vuelve loco detrás del escenario… pero también te puede hacer un arreglo exquisito para violín. El bajista, Eric Oxandaburru, ha escuchado bastante música africana. El “percu”, Fred Faure, pues eso, estudió en el Congo. Luego están los dos marroquíes, que tienen conocimientos de su música tradicional. Willy, el teclista, le va la world music y el hip hop y a mí también. Cada uno de los músicos que estamos tenemos bastante generosidad en el escenario y eso al final se trasmite.

 

Gabacho Maroconnection - Bissara
Gabacho Maroconnection – Bissara

 

Hablemos del escenario y de vuestro disco, Bissara. Un excelente trabajo que recoge fielmente el concepto y la estructura del producto. Ahí está la esencia de vuestro potencial…

Sí, eso es.

Parece más bien un disco de pop antes que de jazz…

Bueno, hay de todo…

Quiero decir, que el público puede identificar perfectamente cada una de las piezas, aunque cuando queréis podéis tocar dentro o fuera del disco, con más improvisación…Que no se trata de una idea cerrada…

Sí, claro, claro…A veces cambiamos cosas, la presentación también. Yo cuando presento a veces hago trampas…Jugamos también con el tema de las sorpresas.

 

Gabacho Maroconnection, Danzas de la tierra y del mar - Foto realizada por Luis Alvarado
Gabacho Maroconnection, Danzas de la tierra y del mar – Foto realizada por Luis Alvarado

 

Y la coreografía que sirve de comunicación con el público… Cómo se han ido añadiendo figuras. ¿Esta parte de quién viene?

De los marroquís. De ellos, va poco a poco y esto va a ir a más. La aportación de los marroquíes está aún a un 20% o un 30%. Se van a ir añadiendo nuevos elementos…Por ejemplo una noche Jawad fue a la habitación de Fred con un bendir y le hizo un baile con los pies que dijo venía de un pueblo perdido de Marruecos. Lo incorporamos al día siguiente.

Tenemos algo de esencias ritualistas, ritmo, percusión, coreografías…

Y melodías.

Claro, y son muy pegadizas. Escuché a unas chicas jóvenes ir por las calles de Cádiz cantando Sonríe Ana dos días después del concierto que disteis aquí…

¿Ah sí?…Estupendo…(risas)

Porque cantáis todos los miembros de la banda. Eso no es frecuente en un grupo de jazz…

Melodías y canto…Esto es muy importante…Podemos hablar de muchas cosas pero esto es lo importante…Cómo no te va a gustar Stravinski o Miles Davis, cómo no dar su lugar a la música instrumental…Me gusta, pero al final esto es lo que le toca a la gente, cantar.

Y toda esa polémica inútil que se arrastra de que si jazz o no jazz, ya ni Stranvinski ni Miles, lo que queréis es comunicar, hacer bailar y cantar a la gente…Conseguir algo casi tribal conectado con África.

Sí, la música gnawa procede de los esclavos negros que venían de Níger, Malí, Sudán…

¿Vas a seguir GMC nutriéndose de la música africana para su nuevo disco, qué nos puedes avanzar?

Que habrá más canto. Y temas sencillos y profundos a la vez

Eso ya lo tenéis ya en este disco, en Bissara

Podemos hacer un disco mejor aún. Tengo fe en esto. Ya estamos componiendo, yo tengo dos temas, Eric tres y Fred uno, hay material. Pero podemos usar más a nuestros músicos marroquíes para la composición…

(medita)

Es muy profundo todo esto…Los músicos blancos no conocen el desierto, no conocen Esauira, yo sí…Tenemos que hundirnos aún más en la música africana y marroquí. Vamos a tener ocasiones en nuestra gira para ello. Sobre todo la cita en el Festival de Merzouga.

(ver agenda de GMC al final de la entrevista, nota JG)

Por eso hicisteis el vídeo de ese segmento tradicional gnawa, como diciendo: “no sólo somos fusión, también somos tradición”.

Sí, por supuesto. Lo más importante es que los músicos de GMC conozcan la música marroquí en profundidad.

 

Gabacho Maroconnection, Gnawa, tradición y ritmo - Foto realizada por Luis Alvarado
Gabacho Maroconnection, Gnawa, tradición y ritmo – Foto realizada por Luis Alvarado

 

Sabemos que GMC ha girado mucho en muy poco tiempo. Igual estamos siendo algo injustos con el panorama jazzístico, porque han sido sus festivales y clubes los primeros que han apoyado esta propuesta.

Sí, pero yo creo que es por nuestro pasado en quinteto con Gabacho Connection.

Mira, hoy he recibido un correo de un tío de Luxemburgo o Suiza o no sé qué. “Sí, he visto tu mail pero a nosotros no nos interesa el jazz”. Le había puesto arriba en el asunto “GMC afro, gnawa, jazz música marroquí”. Vale, pues he quitado “jazz” y le he vuelto a mandar el mail… (risas)

Vincent me entrega otra copia de Bissara pero antes se la enseña a su hijo mientras le tararea el tema Moussaoui, uno de los “hits” del disco del que han hecho un precioso vídeo.

 

 

Ahora me gustaría que me hablaras de ti…Eres francés, eres baterista…Háblanos de tus baterías favoritos y del jazz francés, que está muy conectado con África.

Cuando tenía 15 años empecé a tocar la batería. Mis héroes absolutos eran Manú Katché, Stewart Copeland y Jeff Porcaro… Por lo tanto yo vengo de los baterías de Toto, Police y Manu Katché, que es Sting y Peter Gabriel. Luego llega la técnica y el estudio…Dave Weckl, Vinnie Colaiuta…La sensibilidad, el jazz.

Así que hoy en día, de los grandes baterías, si me pides unos cuantos nombres, pues saldrían Brian Blade, Jeff Ballard, Manú Katché, Stewart Copeland, el del grupo de hip hop The Roots, Amir Thompson…

(Pensativo)

Hay que separar las cosas…No puedes decir que Steve Gadd o Manu Katché no saben tocar por jazz porque han tocado con Paul Simon o Sting…Su aportación es enorme en el arte de configurar la batería en el estudio. Es algo increíble (pausa)…Luego está el trabajo de Philip Jo Jones o Tony Williams con Miles Davis, que es brutal, pero no tiene nada que ver, hay que distinguir lo que hace cada cuál.

Mira, en Musikene (San Sebastián) tuvimos de profesor a Gillermo Klein. Un tipo muy reputado en el jazz que dijo que el Imagine de John Lennon encierra tanta dificultad como una pieza clásica.

Lo que quiero decir es que no hay categorías… Hacer una buena toma en un estudio con un metrónomo de Like a Virgin es igual que difícil que tocar con Joshua Redman.

Y lo del jazz francés y su conexión con África…

Es que Francia es África. El 30% de la Población de París es negra…

¿Barbés?

No hay que ir a Barbés…Hay mucha gente negra en París, una población enorme.

¿Y conoces a los baterías de Henry Texier o Louis Sclavis, por hablar de dos músicos de jazz cuya música se ha inspirado en África?

Claro, Tony Rabeson es de Madagascar, ahí lo tienes. Con Francis Lassus toqué en un proyecto de 12 baterías titulado Las Elegantes Máquinas (Les Élégantes Machines). Este tipo ha tocado y ha aprendido de mucha gente y mucha de África…Es amigo del baterista argelino Karim Ziad…Hay mucha cultura en Francia en relacionarse con África.

Pero es que incluso el gran Joe Zawinul, en los últimos grupos del Zawinul Sindicate, llevaba músicos africanos y franceses. Richard Bona entre ellos.

Es como si todo volviera a África, Zawinul produce a Salif Keita y cambia de concepto

Eso es dialogar, y eso es lo que nos ha llevado hasta aquí.

 

Hamid Moumen
Hamid Moumen

 

Agenda 2015 GMC

18 de abril: Festival Merzouga (Marruecos)

14 de mayol: Festival Atout Coeur (Francia)

06 de junio: Festival Afriqu’a Muret (Francia)

20 de junio: Festival Poborina Folk (España)

24 de junio: Fiestas de Segovia (España)

10 de julio: Festival Musikaire: (España)

11 de julio: Festival Intercultural de Laredo (España)

18 de julio: Festival Etnosur (España)

19 de julio: Festival de jazz de Sanlucar (España)

24 de julio: Festival de jazz flamenco de Ronda (España)

01 de agosto: Festival Músicas en Espejo de Soria (España)

03 de agosto: Festival Mediterraneen de Al Hoceima (Marruecos)

05 de agosto: Festival de jazz del Mosquito Huelva (España)

07 de agosto: Castel de Denia (España)

13 de agosto: Festival du Monastier (Francia)

15 de agosto: Festa de la Pigna, San Remo (Italia)

23 de agosto: Festival Bidasoa Folk (Francia)

24 de agosto: Fiestas de Bilbao (España)

04-05 de septiembre: Festival Sam Africa (Francia)

06-14 de septiembre: South Americ tour (Chile – Bolivia)

16 de septiembre: Festival Jazz au Chellah (Marruecos)

17 de septiembre: Institut Français de Safi (Marruecos)

18 de septiembre: Institut Français de Essaouira (Marruecos)

19 de septiembre: Institut Français de Agadir (Marruecos)

04-11 de noviembre: Festival Jazzmandu (Nepal)

Noviembre-Diciembre: Gira por Asia

Web Gabacho Maroconnection

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